Esta semana…hablaremos de los gobiernos (Recortes, nº 3, 1ª parte)


Pensaba dejar los recortes al Gobierno para más adelante, pero la actualidad manda y precisamente el pasado viernes la comisión constitucional del Congreso desbloqueó una proposición de ley presentada por el PNV el pasado mes de octubre por la que, de ser aprobada, se limitaría el número de ministerios del Gobierno central a catorce y el de vicepresidencias a dos (ahora hay diecisiete ministerios y tres vicepresidencias). Así que hablaremos del Gobierno… o mejor, de los gobiernos de España, que no son uno sino veinte.

Pero antes de nada, hagamos un repaso histórico de los que a mí me gustan, desde los primeros días de nuestro vigente sistema democrático hasta la actualidad. Echándole un ratito he elaborado una tabla con el número de ministros (y ministras) de cada uno de los gabinetes del Gobierno democrático de España, desde el primero de Suárez en 1977 hasta el último de Zapatero, nombrado en 2009.

[Nota: En lo que sigue, para la variable en estudio, que es el número de ministros, utilizo cifras y no letras (“14” en vez de “catorce”), que es lo propio cuando se hace un análisis matemático, mientras que para el resto de las cantidades sigo usando letras.]

Gobiernos de España. Elaboración propia a partir de "El camino de la libertad (1978-2008)" Unidad Editorial

Podemos ver en primer lugar cómo en los poco más de tres años y medio que estuvo Suárez como Presidente del Gobierno democrático, de julio de 1977 a febrero de 1981, con las elecciones del 79 de por medio, presidió seis gabinetes con un número de ministros que osciló entre 18 y 23. El baile de nombres, funciones y titulares de los ministerios fue frenético, sin duda por la necesidad que tenía Suárez de contentar a las distintas familias de un partido que nunca fue tal, la UCD. Cuando le pasó el testigo a Calvo Sotelo había 22 ministros, que el nuevo Presidente redujo a 17. El sustituto de Suárez siguió teniendo que hacer frente a la inestabilidad de un partido a punto de extinguirse y donde los cuchillos volaban en todas direcciones y se vio obligado a hacer continuos cambios, de modo que  presidió cuatro gabinetes en apenas un año y medio, constituidos por 16 a 18 ministros. Como novedad, en su tercer y cuarto gabinete incluyó a la que fue la primera ministra de la actual democracia, Soledad Becerril.

Al llegar al poder en 1982, Felipe González se hizo acompañar por 16 ministros. Aquel equipo original de primeras espadas (Guerra, Boyer, Solana, Maravall…) permaneció sin cambios durante casi tres años, aunque posteriormente, durante los más de diez que aún permaneció González en el cargo todos fueron cayendo, como los diez negritos de Agatha Christie, o buscándose mejores horizontes. Los “europeos” Solana y Almunia son los que mejor han sobrevivido y hasta suenan estos días como posibles sustitutos de Zapatero. El número de gabinetes de González fue de nueve, pero no fue hasta el cuarto, en 1988, con la incorporación de Matilde Fernández y Rosa Conde, que volvió a haber ministras, nunca más de 3 hasta el final de sus gobiernos, manteniéndose siempre el número total de ministros entre 16 y 18.

El primer gabinete de Aznar contaba con 14 ministros, de los que 4 eran mujeres. Durante sus ocho años en el poder presidió siete gobiernos, siempre con 14 ó 15 ministros, salvo uno de 17, y con un número de ministras comprendido entre 2 y 4. Parecía que la igualdad se iba imponiendo progresivamente en el máximo órgano ejecutivo de la nación, a un ritmo natural … hasta que llegó Zapatero y en su primer gobierno-demostración incluyó 8 ministros y 8 ministras, la paridad perfecta, que mantuvo junto con el total de ministros durante el segundo gobierno de la primera legislatura, aunque en el tercero y durante unos pocos meses hubo 9 ministros y 7 ministras . Al llegar la segunda legislatura y, paradójicamente a consecuencia de la creación del Ministerio de Igualdad, la paridad se rompió a favor de la mujeres, que desde entonces están 9 a 8, manteniéndose el reparto tras la remodelación del año 2009 en que por primera vez una mujer, la sufrida Elena Salgado, ocupó la cartera de Economía. ¿Pero es que se ha pasado de frenada, es otra muestra de su anumerismo crónico o es que nuestro buenrollista Presidente se cuenta a sí mismo en igualdad con sus ministros, de modo que es en esta última legislatura donde se ha obtenido la paridad perfecta? Prefiero no transitar por esos caminos que me desviarían mucho del contenido del artículo, pero casualmente, mientras estoy escribiendo esto aparece en el Diario de Pontevedra una entrevista con el que fue ministro de Cultura César Antonio Molina, titulada “Zapatero me dijo que me destituía por la paridad y el glamour”. Eso sí, leyendo la entrevista se observa que el entrevistado en ningún momento pronuncia esa frase, sino que el titular está construido libremente a partir de las preguntas y respuestas y refleja más que nada los prejuicios del periodista, práctica que nunca he entendido cómo no es considerada delictiva. Aún así, lo que SÍ dice César Antonio Molina resultaría inquietante si no fuera porque a estas alturas ya nada nos sorprende del inquilino de la Moncloa.

Pero dejando el resbaladizo tema de las opiniones e impresiones subjetivas volvamos a la seguridad y confortabilidad de los números, que nos dicen que la cantidad de ministerios en la era democrática, quitando los gabinetes superpoblados de Suárez, con más de 20 ministros de media, ha estado siempre entre 14 y 18, siendo Aznar el más sobrio en eso, como en tantas cosas, pues en promedio tuvo 14,9 ministros (sí, sí lo he calculado de verdad, ya saben que hay gente pa tó), mientras que en los gabinetes de González hubo en promedio 16,9 ministros, en los de Calvo Sotelo 17 y en los de Zapatero 16,4 (sin contarle a él, claro).

¿Son muchos ministros los 17 actuales? Pues depende. Si lo comparamos con los que tiene la actual coalición entre conservadores y liberal-democrátas que gobierna el Reino Unido, un total no sé si de 27 o de 29, pues las fuentes difieren, pero no hay más que verlos (más abajo) para darse cuenta de lo mucho que abultan (en la foto aparecen 29 más Cameron); con  los 20 del gobierno francés de François Fillon (aunque si se mira la página web del Gobierno de Francia aparece que el gabinete está constituido por 39 miembros, pero 19 de ellos tienen la categoría de secretarios de Estado; no se sí en los Consejos de Ministros se reúnen los 40, pero si es así no parece muy operativo); o con los 24 de Berlusconi (1 “Sottosegretari”, 13 “con portafoglio” y 10 “senza portafoglio”),  no parece mucho. Quizá una comparación más apropiada sería con el gobierno de Angela Merkel, que sólo tiene 15 ministros, pues la estructura autonómica española, con multitud de competencias transferidas a las C.C.A.A. se asemeja más bien a la federal alemana que a las otras mencionadas.

En cualquier caso, la reducción propuesta de los 17 ministros y 3 vicepresidentes actuales a 14 y 2 parece muy asumible. Si hay que eliminar una vicepresidencia, no hay duda de que el veterano Manuel Chaves, que el próximo 7 de julio cumple la edad preceptiva de jubilación, ya se ha ganado un buen descanso, a ser posible en un sofá del salón de su casa mejor que en un asiento del Consejo de Ministros, y si hay que eliminar otros dos ministerios, buena parte de las papeletas las tienen el inoperante de Vivienda, que bien puede volver al estátus de Dirección General del que no debió salir nunca, y por supuesto el de Des-Igualdad, casi ni hace falta explicar por qué. No tengo ni idea de lo que suponen estos pequeños cambios en el aspecto económico, aunque imagino que no mucho, porque los funcionarios asignados y todos los medios materiales permanecen, y todos aquellos funcionarios que han llegado a altos cargos, directores generales, subsecretarios y demás, lo normal es que sigan manteniendo el nivel y que haya que recolocarlos en cualquier sitio de la administración, a ser posible como responsables de algún área de larguísimo y enrevesado nombre, pues suele haber una relación inversamente proporcional entre la responsabilidad desempeñada y la longitud del título ostentado (por ejemplo, ¿quién dirían que tiene más responsabilidad, el Director General de Transporte Terrestre del Ministerio de Fomento o la Directora General por la Igualdad en el Empleo y contra la Discriminación del Ministerio de Igualdad?).

Pero ahora que ya le hemos metido la tijera un poco al Gobierno de España, veamos qué pasa con los otros gobiernos de España, los de las comunidades y ciudades autónomas, que son diecinueve. Observemos antes que la proposición de ley para reducir el primero la ha presentado el PNV y ha sido apoyada por CiU, que ha impulsado una enmienda para que se respeten las competencias autonómicas (es decir, que esa reforma no pueda afectar a los gobierno autonómicos) y por ERC, que plantea que no se puedan crear ministerios en áreas transferidas, como es el caso de Vivienda o, incluso, Educación y Cultura. Observemos también que el Gobierno central no tiene ninguna potestad para obligar a los autonómicos a reducir su tamaño.

Para no hacer demasiado largo este artículo, ¡oh, fatigado lector! (que ya sé que eres sólo uno) dejaremos ese análisis para el siguiente post.

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3 respuestas a Esta semana…hablaremos de los gobiernos (Recortes, nº 3, 1ª parte)

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  2. Alfonso dijo:

    Pues ya estoy deseando ver los datos autonómicos que anuncias. Prometen ser muy interesantes. Seguro que ilustran muy bien el pandemonio en el que estamos metidos.
    Planteas además el tema del ahorro que produciría la reducción de Vicepresidencias, Ministerios, etc. Es cierto que el cálculo es difícil y que dependería de cómo y dónde quedaran las estructuras transformadas, pero intuyo, sólo intuyo, que la mayor reducción del gasto no se produciría en sueldos, dietas y demás parafernalia ministerial. Creo que el gran ahorro vendría de la supresión de las actividades que comportan esos ministerios en subvenciones, viajes, proyectos encargados, relaciones con empresas externas, y un largo etc. que se observa a diario en el BOE. No quiero hacer más sangre sobre el famoso mapa de los bajos de las señoras subvencionado por la de la des-igualdad, como dices. Además es un tema muy manido, pero creo que los cálculos deberían ir por ese camino y quizá las cantidades totales incluyendo las Visa oro nos dejarían asombrados. ¿Comenzará el PSOE por devolver el dinero que costaron los viajes en avión del Presidente a los pasados actos electorales? El argumento de la seguridad esgrimido por el Portavoz socialista me hace mucha gracia. ¿Es más seguro si los gastos del avión los paga el contribuyente español que si los paga el PSOE? Desde luego para su bolsillo sí. Saludos a ese lector único al que aludes.

    • alexroa dijo:

      Pues efectivamente, ahí hay toda una serie de gastos de muy difícil estimación y que seguro que entre todos suman una cantidad no despreciable a efectos de lo que aquí estamos tratando, reducciones del gasto público en torno a milésimas del PIB o miles de millones de euros, que viene a ser lo mismo. Pero sea la que sea esta cantidad, llamémosla X, la que resultaría de hacer lo mismo a nivel autonómico posiblemente será un orden de magnitud mayor, o sea, 10X (esto lo aclaro para ese lector que tengo que no es de ciencias). En esos cálculos estoy inmerso estos días, pero la cosa es realmente difícil de evaluar. Se sabe, por ejemplo, que el Presidente de la Generalitat cobra cerca del doble de lo gana el del Gobierno de España, y sus consejeros también ganan más que no ya los ministros, sino que el propio Zapatero. Hay más de 200 consejeros en los gobiernos autónomos, alguno de los cuales gestiona un territorio de menos de medio millón de habitantes (Ceuta y Melilla menos de 100.000). Creo que todos sabemos por dónde hay más para recortar, lo difícil es saber cuánto. Creo que no se sabrá hasta que se haga. Alguno, como Barreda, ya ha empezado, incluso se ha ido al extremo al pasar de 14 a 7 consejeros en dos etapas. Patxi López también estaba en esa fase. A ver si cunde el ejemplo, porque una reestructuración del Estado español, sea en sentido federal como aprobamos en nuestro Primer Congreso, sea en el de fusionar autonomías al modo que en Alemania pretenden hacer con los Lander, parece de ciencia ficción mientras nos gobierne quien lo hace, el dúo PP-PSOE y sus allegados nacionalistas.

      P.D. Habrás visto que he cumplido con tu recado. Espero que no haya sobrevivido ni una, aunque no sé si la séptima palabra desde el final es correcta o debería ser “de”.

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