Nosotros también sabemos hacerlo


De entre los centenares de “power points” que, como nos pasa a todos, he recibido por correo electrónico en estos últimos diez o doce años, de los que no menos de un 20% así a primera vista eran de gatitos y otros animales monísimos, conservo de vez en cuando alguno que me llama la atención y de entre ellos mi favorito es uno que me gustó muchísimo cuando lo recibí y que siempre está, y me temo que así seguirá por mucho tiempo, de actualidad.

Se titula “Elegancia” y empieza diciendo en la primera diapositiva:

Cualquier ingeniero aprende la notación matemática según la cual la suma de dos números reales. puede ser escrita de manera muy simple, por ejemplo:

1 + 1 = 2

Sin embargo podríamos decir que le falta estilo…

Continúa en la segunda diapositiva:

Desde las primeras clases de Matemáticas sabemos que:

y también que:

Además sabemos que:


Por lo tanto la expresión

1 + 1 = 2

Puede ser reescrita de una forma más elegante, así:

——————-

Por supuesto, todo lo explicado hasta aquí no sólo es estrictamente cierto sino que está al alcance de cualquiera que tenga unos rudimentos de matemáticas a nivel de segundo de bachillerato (el antiguo C.O.U. para los carrozas). A lo largo de unas cuantas diapositivas más continúa haciendo sustituciones, siempre correctas, y complicando la fórmula hasta que en la penúltima diapositiva nos dice que:

Obtenemos finalmente, de forma totalmente elegante, legible, sucinta y comprensible para todos, la ecuación:

(que convengamos es mucho más profesional que la vulgarísima y plebeya ecuación original)

1 + 1 = 2

—————-

Y ya en la última diapositiva, la moraleja de todo esto:

Envíale ahora a todos tus amigos abogados esta presentación para que vean que nosotros (los ingenieros) también sabemos hacerlo“.

La presentación me parece una genialidad por la claridad meridiana con que expresa algo que casi todos, no sólo los ingenieros, pensamos: que el lenguaje de los abogados, el del derecho en general, sea administrativo, jurídico, jurídico-administrativo o qué se yo, es no sólo confuso, sino deliberadamente confuso, y crea indefensión a los ciudadanos que al verse abrumados por él se ven obligados a contratar los servicios de quién sí lo entiende. Que es todo lo contrario, a pesar de lo que pueda parecer en ocasiones, de lo que pretenden no ya los ingenieros, sino las personas con mentalidad científica en general. Notemos que las operaciones matemáticas empleadas en la complicación de la expresión de 1+1=2 están a nivel de segundo de bachillerato o, como mucho, de primero de cualquier carrera de ciencias o ingenieril, por lo que no son en absoluto complicadas para alguien que tenga estudios de esa clase. El nivel de complejidad al que puede llegar un texto matemático es tal que para alguien que no tenga la formación adecuada es tan incomprensible o más que el chino, algo con una apariencia completamente fantástica e irreal. El gran público está muy, pero que muy lejos, de hacerse una idea del nivel de abstracción al que se puede llegar y por eso causa mucha risa, a mí al menos, cuando en alguna película, normalmente americana, aparecen científicos de supuestamente altísimo nivel dando clases con varias pizarras llenas de ecuaciones, todas ellas al nivel del bachillerato elemental. Un ejemplo, “Cortina rasgada” (Torn Courtain, 1966) de Alfred Hitchcock, una trama de espías donde si ya cuesta creerse que el adonis Paul Newman sea un físico nuclear de primera fila, la escena en donde por medio de un engaño arrebata la fórmula que anda buscando a otro científico comunista alemán produce directamente verguenza ajena a cualquiera que tenga un poco de idea de Ciencias.

En este mundo de las Ciencias suele dar mucho prestigio el ser capaz de combinar un alto nivel teórico con la capacidad de llegar al gran público, como por ejemplo fue el caso de Richard (Dick) Feynman, uno de los más grandes físicos del siglo XX, Premio Nobel en 1965 por sus trabajos en electrodinámica cuántica, y al mismo tiempo un magnífico y divertidísimo divulgador. O el de nuestro Juan Luis Arsuaga, que hace ameno y fascinante algo tan tedioso como pasarse treinta años barriendo el suelo de una cueva con un pincel buscando trocitos de hueso.

Todo lo contrario de lo que parece ocurrir con el mundo del Derecho, donde al parecer lo prestigioso es ser capaz de complicar hasta el infinito la más sencilla de las proposiciones, como todos los sufridos ciudadanos hemos tenido que comprobar alguna vez. Tengo aquí a mano como ejemplo una multa que me impuso la Dirección General de Evaluación Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid por aparcar mi coche en una pista forestal. El expediente consta de un total de 13 páginas y me fue enviado en cuatro entregas separadas por varios meses: una primera, recibida casi seis meses después de aquella, por lo demás, gratísima excursión veraniega, en la que se me comunicaba que había cometido esa infracción, o al menos eso deduje a la tercera o cuarta lectura tras abrirme paso entre un mar de considerandos, una selva de citas de diversos leyes y reglamentos y un infierno de sintaxis; una segunda, cinco meses después, en la que se me informaba de que la sanción correspondiente estaría comprendida entre 100 y 1000€ (esto y poco más en cuatro páginas); una tercera, tres meses más tarde, en la que se me comunicaba que la instructora del caso había cesado como funcionaria de la C.A.M. (estaría agotada de escribir expedientes de multas, imagino) y que se había nombrado a otra; y una cuarta, pasados seis meses de de la anterior, en la que se me comunicaba por fin que el importe a pagar era de 100€ y se me informaba de dónde y cómo hacerlo, con lo que tuve nueve meses de incertidumbre pensando que podía tener que verme obligado a desembolsar nada menos que 1000€. En conjunto el proceso, desde que aparqué mi vehículo justo delante del cartel de “Prohibido aparcar” (diré en mi descargo que como hoy en día hay tantos carteles en el campo, unos con mapas detalladísimos para excursionistas, otros con dibujos de pajaritos y otros depredadores, paneles gigantes para ayudar a interpretar el poco paisaje que dejan ver y demás cartelería cada vez más profusa y diversa, aquel pequeño y discreto rótulo nos pasó totalmente desapercibido a mí y a mis tres acompañantes) hasta que pude abonar la multa y descansar tranquilo duró ¡20 meses! ¡Cuánto tienen que aprender de esa gran profesional del castigo a las infracciones que es la Guardia Civil, con esas multas tan bien hechas que ponen y que te envían a casa en pocas semanas, todo muy bien explicado en una sola hoja que incluye una foto tuya al volante de tu coche bien agarrado al móvil que llevas pegado a la oreja o comiendo un sandwich de pepinillos a dos manos mientras manejas el volante con el codo, que da gusto pagarlas sobre todo ahora que hacen un 50 por ciento de descuento!

Pero al fin y al cabo yo soy un ciudadano español con estudios superiores vagamente asimilados y, mal que bien, consigo desenvolverme con esa jerga horrorosa que es el lenguaje administrativo, aunque tenga que leer los escritos media docena de veces. Otros no tienen esa oportunidad. Por ejemplo una amiga búlgara que tengo, que pretende convalidar su título universitario de Biología expedido por la Universidad de Sofía para hacerlo valer en España. Desde que llegó aquí, hace más de dos años, está intentando resolver los trámites para conseguirlo, una tarea digna de de ser considerada el decimotercer trábajo de Hércules. Pues bien, hace pocos meses recibió una comunicación de un negociado del Ministerio de Ciencia e Innovación con un nombre larguísimo, que es el que se ocupa de estas cosas. Desesperada por no ser capaz de entenderla, a pesar de tener un nivel bastante alto de español, me la trajo para que le explicara qué quería decir. La parte central del documento decía lo siguiente:

Esto lo envía un departamento de la administración española que se dedica a convalidar títulos de universidades extranjeras a personas que aunque tengan título universitario no tienen por qué tener un nivel alto de español, o incluso ni siquiera medio o bajo. Personas que necesitarán ayuda de algún español para entender qué demonios les están pidiendo, ayuda que no tiene por qué ser altruísta como en mi caso. Porque imagino que intentar pasar el texto al búlgaro con ayuda de un traductor automático tiene que producir unos resultados aún más demenciales. Por curiosidad he pasado la expresión “evacuar el oportuno dictamen” utilizada en el bodrio de arriba por un traductor español-búlgaro, y el resultado ha sido “навременна евакуация на мнение”, que a saber lo que significa en realidad, pero que si lo pasamos a su vez por el traductor búlgaro-español nos da como resultado “evacuación oportuna de la opinión”. Me abstengo de evacuar mis oportunas opiniones al respecto (Traducción: “sin comentarios”).

Así que como la inteligencia artificial no ofrece ninguna ayuda con el engendro de texto que nos ocupa (y que en realidad es bastante sencillo, los he visto y sufrido muchísimo peores, por ejemplo el de la multa mencionada), recurrimos a la natural para, con un proceso inverso al que seguimos con la expresión 1+1=2, ir simplificándolo paso a paso. Tras varios de estos pasos obtenemos finalmente, de forma totalmente elegante, legible, sucinta y comprensible para todos, el texto:

Necesitamos que nos envíe el programa de las asignaturas que cursó en su licenciatura en Biología por la Universidad de Sofía para poder convalidar su título. Hágalo por favor antes de tres meses porque si no habría que volver a empezar los trámites”

(que convengamos es mucho más comprensible que el abominable texto original)

¿Ven como nosotros (los de Ciencias) también sabemos hacerlo?

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Anumerismo, Reflexiones y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

27 respuestas a Nosotros también sabemos hacerlo

  1. Pingback: Tweets that mention Nosotros también sabemos hacerlo | Política (i)lógica: el blog de Alex Roa -- Topsy.com

  2. Yolanda dijo:

    Simplemente delicioso!

  3. Delia dijo:

    Me encanta.
    He echado de menos el texto original que escriben a tu amiga búlgara, solo veo un hueco en su lugar, pero da igual, es fácil imaginarlo, y es demoledora tu “traducción”.

    Es verdad que la jerga a veces sirve solo para darse importancia, o incluso hacerse imprescindible.
    Y que es todo un arte simplificar a un lenguaje comprensible para todos… también cuando hablamos del tiempo!

  4. Manuel Ruiz dijo:

    EL LETRADO RESPONDE

    Por mi vida que no he de dejar de recoger el guante que lanza el redactor del artículo a toda la profesión jurídica, concretando expresamente en los abogados las conclusiones más lacerantes de su elucubración. Y ello sin ánimo de polemizar al máximo al respecto, pues he de reconocer que no le falta razón en alguno de sus postulados.

    Vamos a ello. Echando mano esta mañana al libro de instrucciones de mi portátil, preocupado ante la posibilidad de albergar uno de esos invisibles enemigos que con frecuencia nos acometen cruelmente a todos y a los que inexplicablemente llaman virus, he recogido la siguiente y prístina información:

    w32/zombam. backdoor.zombam.d, backdoor.zombam
    tipo: troyano
    tamaño: 77,824 bytes
    origen: internet
    destructivo: si en la calle (in the wild): si detección y eliminación: the hacker 5.4 al. descripción:
    w32/zombam, es un troyano que permite el acceso remoto y no permitido de un intruso a la computadora infectada. este troyano intenta finalizar los procesos de varios antivirus y firewalls que se encuentren en el computador atacado. abre el puerto 80.
    Mi portátil: Si utiliza una LAN Fast Ethernet (100 megabits por segundo, 100BASE-TX) asegúrese de que establece la conexión con un cable CAT5 o superior

    Cualquier lector comprenderá seguro la inmensa paz interior que he sentido en todo mi ser al encontrar tan acertadas y concisas explicaciones a mis temores pues, evidentemente, en mi caso ni existen firewales, ni estoy in the wild, ni mucho menos tengo intención de que me zomben backdoor, siendo además que el único CAT con el que me trato es mi gatita y se llama Flora.

    Pero no acaba ahí la cosa, ni mucho menos. Cuando me mostré interesado hace días en los efectos que una importante y segura resaca habrían de causar sobre mi maltrecho cuerpo, mi amigo el médico me tranquilizó de inmediato diciéndome que no debía esperar modificaciones fisiológicas muy distintas al “aumento del gasto cardiaco con resistencias periféricas normales, enlentecimiento difuso del electroencefalograma y aumento de los niveles de hormona antidiurética”. Tan contento, seguí bebiendo como si tal cosa, pero al día siguiente, pleno de dolor de vida, no logré encontrar ligazón alguna entre aquel querer morirme y lo profetizado por mi amigo. Y qué decir de cuando solicité a una vecina, casualmente modista, que me pertrechara de un jamón que echarme al cuerpo, sabiendo de sus contactos con el negocio porcino: Al poco tiempo se presentó en mi casa con una camisa de “manga con copa fruncida y amplia hasta el codo y a partir de éste ceñida hasta la bocamanga”, aclarándome tras mi desvanecimiento que eso es precisamente una “manga jamón” en el lenguaje de los patronistas.

    Hasta en el arte culinario se encuentran redacciones que escapan a la comprensión de los simples mortales, y si no lo cree el lector basta con que en su buscador habitual introduzca los términos “osobuco a la campesina” y encontrará las siguientes instrucciones de meridiana claridad que, intercalando, me permito comentar: “Hacer unos cortes por la parte exterior de los osobucos para evitar que se retuerzan (¿puede realmente retorcerse un osobuco, me inquieta). preparar un picadillo muy fino (¿son importantes sus modales?) con la cebolla, ajo, apio, zanahoria y panceta. rehogarlo (sigo sin saber qué es eso, por más que me he esforzado) todo con el aceite dentro de una cacerola y colocar la carne encima (¿de la cacerola o del picadillo bien educado?) y dorarla por ambos lados (¿se trata de conseguir el aspecto áureo con algún producto químico añadido al osobuco o, antes bien, se ha de pintar la cacerola con purpurina?). añadir el vino blanco y dejar reducir (¿Cabe incluso reducirlo por la fuerza, si acaso se negara?). agregar el puré de tomate y un vaso de caldo(¿grande o pequeño?, ¿de carne, de pescado, o de Moriles?). cocer a fuego lento (¿Cuál entre la escala de 1 a 6 de mi cocina) hasta que la carne esté tierna. sazonar si es necesario. Se puede servir con un puré de patata. (¿Se trata de una autorización que veda cualquier otro acompañamiento?, ¿el puré se habrá de elaborar con una sola patata o pueden ser varias?).

    Pero para complicación verdadera la de los “hombres del tiempo” (¡toma en toa la nuca, por felón!), en cuyas febriles mentes tienen claro que todos los ciudadanos de a pie sabemos distinguir perfectamente entre una bara y una isobara y, pintan en sus mapas como especies de notas musicales con una o varias patitas desfallecidas sobre las que disertan animadamente ante nuestros bostezos. De entrada nadie tiene claro si se llaman meteorólogos, metereólogos, o meteurólogos, versión esta última que algunos varones mayores de 50 años vamos aceptando por propia rutina. Si busco en su saber profesional consejo para decidir si salgo o no con el chinchorro esta tarde en la playa del Sardinero a pescar unos millones de toneladas de bocarte, me dirán muy sesudamente que yo mismo, porque lo que está claro es que “hay anticiclón de 1032 en 46N 19W estacionario y sin cambios y que se extiende desde Irlanda hasta Cap Blanc. Depresión 1012 en 51N 35W desplazándose al nordeste situándose al final en 57N 25W, y rellenándose a 1016”. Menos mal que el anticiclón finalmente se “rellena” porque en caso contrario, con toda sinceridad, no habría sabido qué hacer.

    En fin, que los lenguajes técnicos son una lata, pero son necesarios. Son imprescindibles porque el grado de civilización ha alcanzado tales especializaciones y complejidades técnicas que cada materia especializada ha de tener su términos precisos que digan sólo y exactamente lo que tienen que decir. La resolución administrativa al respecto de la convalidación de títulos que aparece en el artículo que comento es simple y llanamente como tiene que ser. Y cómo tiene que ser precisamente porque de una resolución se trata: quién la emite, con qué competencias, en qué asunto, qué legislación la sustenta, qué resuelve, y qué consecuencias acarrea su cumplimiento o incumplimiento. Y si el ciudadano medio no la entiende lo siento, que vaya al abogado. Para los lectores puede ser perfectamente equiparable “prescripción” a “caducidad”, y verdaderamente las consecuencias legales de ambos términos son muy frecuentemente similares, pero ni para el juez, ni para la Ley ni para el abogado son lo mismo. Por eso yo sí tengo que saberlo.¡Caramba, tampoco se me pasó a mi por la cabeza extirparme el lunar maligno que me salió en el pecho hace cinco años, ni mucho menos se me ocurriría cocinar un osobuco a la campesina!.

    ¿En qué le doy la razón a mi querido articulista? En el lenguaje que utiliza el técnico a la hora de tratar con el profano. Después de casi treinta años de ejercicio profesional creo que puedo presumir de que mis clientes siempre se han enterado de lo que les pasaba, de las posibilidades que la Ley les otorgaba, de las argucias o estrategias legales que yo intentaría utilizar en su beneficio, y de los motivos por los que finalmente le daban o no la razón . Y el que no haga esto no lo hace porque ello sea imposible, sino por pura incapacidad personal o, lo que es más frecuente, por PEDANTERÍA, ya sea abogado, médico, cocinero, modista o encofrador.

    ¡Ah …… Divinas Palabras!

    • alexroa dijo:

      Pues lamento decirte, querido Manuel, que discrepo contigo en una cuestión esencial. El no saber seguir las instrucciones para cocinar un osobuco, que no sé que animal es, no tiene por qué ser un gran problema. Yo mismo me he encontrado en esa situación las pocas veces que he intentado cocinar. La cosa suele empezar así: “Cortar la verdura en juliana (¿?). Sofreir (¿?) unos dientes de ajo. Reservar”. Y hasta aquí llego, porque haciendo caso a las instrucciones llamo al restaurante de al lado de mi casa para reservar mesa y como tan feliz mi menú de 8 € mucho mejor cocinado de lo que yo sería capaz. En cuanto a los “meteurólogos”, el lenguaje con el que nos dirigimos al gran público sigue siendo el mismo que en tiempos de Mariano Medina: “Poco nuboso o despejado con chubascos en no se dónde…” y ni siquiera se ha pasado del mapa de isobaras en cuarenta años, con la infinidad de ellos que hay. Por lo que respecta a los médicos, mi impresión es la contraria de lo que tú dices, que tienden a tratar a todo el mundo como a tontos para simplificar. Yo voy lo menos posible, no sea que me encuentren algo, pero recuerdo que en cierta ocasión uno de ellos me recetó unas pastillas no recuerdo para qué, que tenía que tomar cuatro veces al día, con el desayuno, la comida, la merienda y la cena. Un poco asombrado por la prescripción le hice saber al galeno que yo no meriendo desde que tomaba aquellos bocadillos de nocilla en el colegio, a lo que me contestó que no importaba, que me tomara la pastilla a la hora de la merienda. El resto de la conversación fue más o menos así: – Entonces, ¿tengo o no tengo que merendar cuando me tome la pastilla? – ¡No, no es necesario que meriende, sólo tómese la pastilla! – ¿Y oiga doctor, no podría tomarlas con periodicidad hexahoraria? -¡¡SE LAS PUEDE TOMAR CUANDO LE SALGA DE LOS ~€@~#]& Y SI QUIERE HASTA SE LAS PUEDE METER POR EL &%$@!!

      Así que no, salvo con lo de la informática, no estoy de acuerdo en que el lenguaje sea tan oscuro como el de las leyes. Oscuridad que se introduce no tanto por el uso de términos técnicos, que cualquiera puede entender con un diccionario en la mano, sino por la sintaxis, que es lo que verdaderamente complica el asunto. En el ejemplo de mi amiga búlgara, las ocho primeras líneas componen una única frase, que podría dividirse en otras menores, sin subordinadas, para hacerla un poco más comprensible. Porque aquí no se trata de cocinar un topogigio de esos, ni de instalar un antivirus en tu ordenador o de planificar tus vacaciones en función del tiempo que haga. Se trata de facilitar que los ciudadanos puedan ejercer sus derechos por sí mismos, que no sean menores de edad para esas cuestiones.

      En fin, que el tema da para mucho más. Otro rato seguimos. Sin acritú, como decía FG.

    • alexroa dijo:

      Y si no tengo razón, ¿por qué hay normas de la administración con rango de órdenes ministeriales para (intentar) simplificar el lenguaje administrativo y no las hay para simplificar las recetas de cocina? Recomiendo la lectura de este artículo, de un filólogo, sobre el lenguaje administrativo. Y me pongo a trabajar, que la configuración de las isohipsas en el nivel de no divergencia de 500 hectopascales, unido a la advección térmica en la capa 850-1000 hPa y a la convergencia del vector Q en el nivel de 700 hPa indican que van a continuar las precipitaciones generalizadas en la mitad norte de la Península (Ibérica, no la de Jutlandia ni la de Kola), con chubascos moderados localmente tormentosos. En cuanto a las temperaturas, serán diurnas durante el día y nocturnas por la noche.

  5. Pingback: Lo que he compartido hoy (15 June) | Navegando con Red

  6. Jose dijo:

    Si uno quiere darse un baño en la Segunda o en la Concha, que no se distraiga mirando la situación atmosférica en un boletín marítimo (que sirve para que los marinos sepan dónde hay borrascas y dónde no, marinos que reconocen perfectamente lo que es un 25W, por ejemplo), que mire mejor la predicción para ese día, que seguro que la entiende.
    Y ponerse a cocinar por receta sin saber qué es reducir o reservar…¿era en Usa donde los microondas advertían de no introducir animales domésticos en los mismos para secarles el pelo?, aquí habrá que aclarar que encender el fuego no es preparar una hoguera encima de la vitrocerámica.
    Estimada búlgara: tienes tres meses para enviarnos el programa de tu licenciatura. Saludos.

  7. Jose dijo:

    Álex, tu odisea de la multa es de traca. Hay quienes con mucho menos que contar copan programas tipo Tardes con mengana .

  8. Gonzalo Monedero dijo:

    Excelente entrada, Alex. Estás haciendo uno de los mejores Blogs de la blogosfera upeydera.
    Me alegré de poderte saludar ayer.
    Un abrazo y nos leemos.

  9. Cecilia Moncloa (ex-ciclón ) dijo:

    ¡¡¡¡Te saliste!!!!!, mi querido Alex, hasta me he emocionado, sí señor, cuando uno se dirije al gran público, debe de hacerlo para que el gran público lo “entienda”, y me va a perdonar Manuel, pero los médicos, los cocineros, los fontaneros, hablan técnicamente cuando hablan entre ellos, pero “NO” para dirigirse ó dar explicaciones a cualquier ciudadano presto a escucharles. Besotes queridísimos Licenciados. Ex-ciclón (una más en el montón).

  10. meryyo dijo:

    Alex, Manuel…
    Manuel, Alex…

    G R A C I A S!!!!
    Me mondoooooooooo
    clarito clarito: meridiano
    ¿de dónde vendrá esa expresión?
    (guante lanzado)

    Y me vais a perdonar ambos: estoy “de acuerdo” con los dos… pero “totalmente de acuerdo” con Manuel.
    ¿habéis hecho alguna encuesta o algún examen? seguro que os suenan las expresiones entrecomilladas…

    yo que no soy ni de ciencias y ni de letras (hice mixtas-empresariales-marketing) y
    En cada entorno la jerga propia eleva y parece que “protege” el conocimiento…
    Por favor Alex… esto es de lo mejor que hay en la blogosfera… me autorizo a mi misma a compartirlo en facebook

    Besos ex-pandilla!!
    Mery

    • alexroa dijo:

      Fácil, Merytú, cuando el sol pasa por el meridiano, es decir, por el sur, es cuando más alto está y más ilumina. Claridad meridiana. ¿Hay premio? 😉

      Y oye, cuanta razón tenías con lo del Twitter y el Facebook (¡206 visitas ayer gracias a las redes sociales, a tí y a Fernandot!) ¡Qué grandes sois y qué divertido es esto! Ya sabes que yo intento hacer sólo las cosas que me divierten, y con esto del blog me lo estoy pasando en grande.

  11. Manuel Ruiz dijo:

    Bueno, sigo dos días después, que he tenido mucho que hacer. Tal y como dice Cecilia las expresiones técnicas se han de reservar por parte de los profesionales cuando hablan entre ellos. A la actitud contraria es a la que yo precisamente llamaba “pedantería” y consideraba detestable. Por eso es de exigir que el cliente entienda al abogado, y el paciente al médico. Pero una cosa es que el paciente entienda a su médico y otra muy distinta que entienda el informe que su médico hace sobre el padecimiento o la intervención concreta que le ha realizado.
    Y justo en este punto es donde se separa el lenguaje del abogado con su cliente del contenido de una resolución judicial o admnistrativa. Estoy totalmente de acuerdo con Alex en que la SINTAXIS no tiene que ser enrevesada, con oraciones subordinadas y de relativo una tras otra. Eso es también o falta de recursos o pedantería. Pero sólo en cuanto a la sintaxis. Si se pretende que cualquiera entienda cualquier resolución judicial o administrativa jamás se podrá conseguir una aplicación correcta de la Ley ni una administración y tutela adecuadas de la justicia. Porque si, como es habitual, pretendemos igualar “por debajo” para que todo el mundo entienda, llegaremos a un nivel de resolución mínimo e insatisfactorio. Lo siento, peros si se ha de decir “fideicomiso” se dice y punto, porque se llama así y no algo parecido o que pueda explicarlo más o menos bien.
    Y desde luego, si a la búlgara le dicen: “Tráigame tales papeles en plazo de diez días” estaremos volando por los aires toda la seguridad jurídica, que precisamente se basa en que todo está organizado, dividido en competencias, regulado por la ley, sometido a procedimientos y decidido por quien tiene que decidirlo.
    Evidentemente, comparar medio seriamente como ha hecho alguien mis reparos a la jerga culinaria o similar es obviar el “animus iocandi” (¡esto sí que es pedantería, porque podría decir perfectamente “intención de coña”!)
    Y siento disentir, Alex, pero ni los reglamento ni las órdenes adminstrativas se dictan para “(intentar) simplificar” el lenguaje administrativo, sino para desarrollar lo que la legislación superior o más amplia contiene.
    Así que, resumiento, SINTAXIS sencilla y normal, pero CONTENIDOS tan técnicos como haga falta.

    <> (aprended la amonestación de la justicia y a no despreciar a los dioses. Virgilio,Eneida, 6, 620)

    • alexroa dijo:

      Pues esto:

      Orden de 7 de julio de 1986 por la que se regula la confección de material impreso y se establece la obligatoriedad de consignar determinados datos en las comunicaciones y escritos administrativos.
      (DISPOSICIÓN DEROGADA)

      Presidencia del Gobierno
      Rango: Orden
      Publicado en: BOE número 174 de 22/7/1986, páginas 26287 a 26288 (2 págs.)

      empezaba así (hablo en pasado, pues la orden fue derogada, y luego no se ha emitido otra en esa línea, que yo sepa, aunque sí recomendaciones):

      EL REAL DECRETO-LEY 1/1986, DE 14 DE MARZO, DE MEDIDAS URGENTES ADMINISTRATIVAS, FINANCIERAS, FISCALES Y LABORALES ( DEL 26), CONTIENE UN CONJUNTO DE NORMAS DE ALCANCE ADMINISTRATIVO GENERAL ENCAMINADAS A ELIMINAR TRABAS BUROCRATICAS ENTORPECEDORAS Y REQUISITOS FORMALES INNECESARIOS QUE DIFICULTAN EL ESTABLECIMIENTO DE UN CLIMA ADECUADO EN LAS RELACIONES ENTRE LA ADMINISTRACION Y LOS CIUDADANOS.

      EN LA LINEA DEL MENCIONADO REAL DECRETO-LEY, LAS COMUNICACIONES ESCRITAS OFRECEN UN AMPLIO MARGEN DE ACTUACION. HA DE RECONOCERSE, EN EFECTO, QUE LOS DOCUMENTOS QUE MATERIALIZAN LAS RELACIONES ADMINISTRACION-CIUDADANO, INCLUSO LOS QUE SE AJUSTAN A MODELO OFICIAL, CONTRIBUYEN FRECUENTEMENTE DE MODO NEGATIVO AL ACERCAMIENTO ENTRE AMBOS, BIEN SEA POR LA OSCURIDAD DEL LENGUAJE UTILIZADO O BIEN POR LA OMISION DE DATOS CUYA AUSENCIA COMPLICA LA GESTION ANTE LOS ORGANISMOS PUBLICOS.

      He aquí el link, para quién tenga interés.

  12. Cecilia dijo:

    Efectivamente Manuel, tú lo has dicho, no debemos “igualar por debajo”, porque en esto , como en todo hay “niveles” y si la administración jurídica de un país tiene que referirse de ese modo a un ciudadano, para convalidar unos estudios, entonces, apaga y vámonos, ya que todos los ciudadanos tendríamos que estudiar a un mayor nivel, es que acaso los ciudadanos ¿no tenemos derecho a entender las directrices “básicas ” de nuestra querida administración? porque considero que para homologar un título no hace falta tan elevado lenguaje jurídico, no así por supuesto cuando vamos a tratar de temas a diferentes “niveles”. Y doy por sentado que no me estoy refiriendo el poder llegar a los analfabetos. Me encanta, me encanta, este blog, así puedo sentiros más cerca, muchos besos y como dice Mary, esto lo llevo a mi FB y traspasará fronteras, os lo aseguro. MMMMMuuuuuuuuaaaaaaaaccccccccccwssssssssss. Ex-ciclón

    • alexroa dijo:

      Una de las razones más poderosas de las que me motivaron a abrir este blog, aparte claro está de contar cualquier cosa que me pase por la cabeza, era la posibilidad de reencontrarnos los compañeros y excompañeros serranos, que andamos ahora un tanto dispersos desde que no tenemos el foro. Así que ya sabes, Aún-Ciclón Cecilia, esta es tu casa. Muchos besos.

  13. Manuel Ruiz dijo:

    Pues, hombre, Alex no creo que el RDL que introduces sea precisamente un ejemplo en favor de tu tesis, en primer lugar porque se trata de legislación de hace un cuarto de siglo, y en segundo porque con ella precisamente lo que se veda es la utilización del lenguaje que criticas. Y en cuanto a disposiciones posteriores, el mismo link que mandas contiene la disposición que lo derogó: Real Decreto 1465/1999, de 17 de septiembre, por el que se establecen criterios de imagen institucional y se regula la producción documental y el material impreso de la Administración General del Estado

    • alexroa dijo:

      Pues yo creo que sí lo es, pues lo que expresa ese RDL es la consciencia del legislador sobre la oscuridad del lenguaje administrativo (“LOS DOCUMENTOS QUE MATERIALIZAN LAS RELACIONES ADMINISTRACION-CIUDADANO, INCLUSO LOS QUE SE AJUSTAN A MODELO OFICIAL, CONTRIBUYEN FRECUENTEMENTE DE MODO NEGATIVO AL ACERCAMIENTO ENTRE AMBOS, BIEN SEA POR LA OSCURIDAD DEL LENGUAJE UTILIZADO O BIEN POR LA OMISION DE DATOS CUYA AUSENCIA COMPLICA LA GESTION ANTE LOS ORGANISMOS PUBLICOS”). El que sea de hace un cuarto de siglo o el que haya sido derogada (¿por qué? ¿es que esa orden que como tú dices “veda” esa clase de lenguaje tuvo un efecto fulminante y desde entonces los escritos de la administración son un ejemplo de transparencia?) no cambia eso. Y sobre todo, no cambia mi tesis: la oscuridad del lenguaje administrativo crea indefensión en los administrados, algo que no pasa con una receta de cocina de la que puedes pasar olímpicamente, cosa que no puedes hacer con una multa, una citación, un apercibimiento o cualquier otra figura legal, si es que eso son figuras legales y no otra cosa, que seguro que también en eso me puedes corregir. También crea indefensión (o el término legal que sea más apropiado) que una compañía privada que te presta un servicio, sea la del gas, una aseguradora, un proveedor de servicios de internet o lo que sea, no se dirija a tí en términos comprensibles, y sobre eso hay montañas de denuncias, oficinas de defensa del consumidor y demás. ¿Se puede denunciar a la administración por la oscuridad de sus comunicaciones? Voto a bríos que me he sentido tentado a hacerlo una y mil veces, pero como tantos otros me he limitado al recurso del pataleo en todas las ocasiones.

      Un fuerte abrazo, leguleyo.

  14. mararoa dijo:

    Manuel, no te metas con mi hermano- Alex, un día de estos preparo un topogigio en salsa , que no es tan difícil y te invito a comer. Un beso.

  15. Pingback: Nosotros también sabemos hacerlo

  16. Pingback: Nosotros también sabemos hacerlo | Prensa digital

  17. qaz dijo:

    “el lenguaje de los abogados, el del derecho en general, sea administrativo, jurídico, jurídico-administrativo o qué se yo, es no sólo confuso, sino deliberadamente confuso”

    Totalmente de acuerdo. Estos 3 enlaces pueden ayudar:

    1. Para tener una vision general, el libro “El abogado en casa”

    2. Para ampliar un poco mas esa vision general, la pagina de los apuntes de Derecho de la UNED,

    http://foro.uned-derecho.com/index.php?action=apuntes

    3. Para ver el contenido de cualquier Ley, el siguiente buscador:

    http://legislacion.060.es/busqueda_avanzada.html

    Y si necesitamos contactar con un abogado en la pagina de los apuntes de la UNED vienen tambien un enlace a sus foros, en la que hay uno de abogados. Tambien tienen un chat.

    Recomiendo tambien la siguiente enlace:

    http://www.angelfire.com/az/ateismo/logica.html

    y contratar al mejor abogado que puedas permitirte en el caso de que alguna vez necesites hacerlo.

  18. manuel ruiz dijo:

    Pues nada, si eso es lo que yo decía, que lo importante es que se entere todo el mundo con independencia de que los términos utilizados sean o no los exactamente adecuados, parece mentira cómo se ha puesto de cansino ese Manuel.
    Un abrazo, Alex y Cía.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s