Sobre perros y gatos o de razonamientos a bulto (Tontadas de verano, nº 6)


Un amigo que tuve expresaba muy bien la imposibilidad de tener una conversación razonable con algunas personas por medio de la frase “tú le hablas del perro y él te habla del gato”, expresión que no he oído emplear a casi nadie más pero que me parece muy certera. Tomándola como punto de partida, vamos a intentar establecer una tipología de razonamientos a bulto habituales en la vida corriente en general y en el mundo de la política en particular.

Pero antes de introducir la variable “gato” en la discusión, veamos algunos de los problemas que se presentan a la hora de razonar sobre el perro, sin salirse aparentemente del tema. Partimos de una frase con dos variantes, una lógicamente correcta (1) y otra falaz (2), que no significa falsa sino incorrecta por algún error de razonamiento lógico:

(1) “Los chihuahuas son perros muy pequeños. Mi perro es muy pequeño. Lo que no implica necesariamente que sea un chihuahua“.

(2) “Los chihuahuas son perros muy pequeños. Mi perro es muy pequeño. Luego mi perro es un chihuahua“.

Conversación razonable (1)

-A dice: “Los chihuahuas son perros muy pequeños. C tiene un perro muy pequeño. Luego el perro de C es un chihuahua“.  -B responde: “No tiene por qué ser un chihuahua, podría ser de otra raza muy pequeña“. -A: “Tienes toda la razón. Mi conclusión era errónea. ¿Otra cañita?” -B: “Vale“.

Conversación razonable (2)

-A: “Los chihuahuas son perros muy pequeños. C tiene un perro muy pequeño. Lo que no significa que el perro de C sea un chihuahua“.  -B: “Efectivamente, no tiene por qué ser un chihuahua, podría ser de otra raza muy pequeña. ¿Otra cañita?” -A: “Vale“.

Conversación neutra en cuanto a la lógica, mera acumulación de datos

-A:  “Los chihuahuas son perros muy pequeños. Mi perro es muy pequeño. Lo que no quiere decir que sea un chihuahua“. -B: “La raza más pequeña de perros es el pinscher enano, parecido al dóberman pero en pequeño, y la más grande es el mastín inglés, que puede superar los 90 kg …” -A: “Ah, muy interesante, ¿otra cañita?” -B: “ … aunque el gran danés es más alto, pero no tan pesado como el mastín…” -A: “Sí, bueno, en realidad no me interesan tanto los perros. ¿Quieres otra caña o no?” -B: “… y ya los sumerios los tenían como animales de compañía, como quedó reflejado en las tablillas de escritura cuneiforme encontradas en las excavaciones de Nínive por el arqueólogo inglés Sir William Graves, que en el año 1857, al mando de una expedición anglo-francesa… [A estas alturas A ya se ha dado a la bebida en solitario, va por el cuarto cubata y le da igual todo lo que le está contando el pelmazo de B, o bien está a punto de quemarse a lo bonzo con ayuda de una cerilla y del cuarto cubata, que se lo ha arrojado por encima. También puede ocurrir que A sea otro pelmazo y en vez de un monólogo tengamos dos, alternativos o simultáneos, que a las personas así les da igual si les escuchas o no.]

Conversación irracional agresiva-pasiva (por parte de B)

A: – “Los chihuahuas son perros muy pequeños. El perro de C es muy pequeño. Lo que no quiere decir que sea un chihuahua” – B: “Sí, pero también podría serlo“. -A: “Podría serlo, sí, pero no necesariamente“. -B: “¿Pero tú has visto el perro de C?” -A: “No, no lo he visto, ¿pero eso qué tiene que ver con lo que estamos hablando?” – B: “Y entonces, ¿qué clase de perro es?” -A: “Ni idea, ya te he dicho que no lo visto” -B: “¿Y si no lo has visto, por qué afirmas que no es chihuahua?” – A. “No he afirmado que no sea un chihuahua, sólo he dicho que no tiene por qué serlo” – B. “Ya, el caso es tener siempre la razón. Claro, como los demás somos tontos y no razonamos tan bien como tú“. [Aquí a A sólo le quedan dos opciones, decirle a B que en efecto es tonto o callarse y sentirse ligeramente culpable de razonar mejor que B.]

Conversación irracional agresiva a secas (por parte de B)

A: – “Los chihuahuas son perros muy pequeños. El perro de C es muy pequeño. Lo que no quiere decir que sea un chihuahua“. – B: “O sí. ¿Tú que sabes si lo es o no, si no lo has visto?“. -A: “No necesito verlo para saber eso, basta con aplicar la lógica“. -B: “Sí, claro, como si la lógica sirviera para explicarlo todo. ¿Acaso la lógica nos permite saber si existe Dios?” -A: “Pues no, pero para el caso del perro del que estamos hablando sí que sirve“. – B: “Estarás hablando tú. A mí el chihuahua ese me importa una mierda”. [Se hace evidente que A debería dejar de frecuentar a B, pero posiblemente no puede evitarlo porque es un compañero de trabajo, un cuñado o un acoplado a la pandilla de colegas.]

——————————————————————————————-

Ahora introducimos la variable “gato” y vemos hasta que punto puede llegar a complicarse la cosa, de modo progresivo. En todos los casos la conversación es irracional, pero el resultado es diferente en función de la actitud de cada uno de los interlocutores.

Diálogo de besugos (por parte de ambos)

– A: “Los chihuahuas son perros muy pequeños. Mi perro es muy pequeño. Lo que no quiere decir que sea un chihuahua“. -B: “Yo soy más de gatos. Tengo uno persa muy bonito“. -A: “Por otra parte tampoco significa que no lo sea“. -B: “Yo llevo mi gato a una peluquería para mascotas que hay al lado de mi casa y le lavan el pelo con champú especial para gatos” -A: “Mi vecino, por otra parte tiene un perro muy grande”. -B: “¿Y tiene también gato? A mí me gustan más los gatos“. [Ni A ni B prestan atención a lo que dice el otro,  la conversación en realidad no es tal, pero no hay mayor problema, nadie se molesta.]

Conversación victimista (por parte de B)

– A: “Los chihuahuas son perros muy pequeños. Mi perro es muy pequeño. Lo que no quiere decir que sea un chihuahua“. -B: “Yo soy más de gatos. Tengo uno persa muy bonito“. -A: “Me parece muy bien, pero yo estaba hablando de perros, concretamente del mío“. -B: “Sí, a mí también me gustan los perros. ¿Y a tí, te gustan los gatos?” -A: “Sí que me gustan, pero es que estábamos hablando de perros“. -B: “¿Y qué problema hay en hablar de gatos? ¿No dices que te gustan?

A partir de aquí tenemos dos variantes:

A no entra en el juego victimista de B

-A: “Ya te he dicho que me gustan los gatos y que no tengo ningún problema en hablar de ellos, pero esta conversación la he empezado yo y trataba sobre perros“. -B: “Bueno, bueno, tampoco es para ponerse así porque prefieras los perros a los gatos, cada uno tenemos nuestras preferencias“. -A: “No me pongo así porque prefiera nada sino porque esta conversación es absurda“. -B: “Sí, está claro que no nos entendemos, pero no pasa nada oye, cada uno tiene su forma de ver el mundo. Lo importante es ser tolerante con los demás“. [A estas alturas lo más probable es que A esté que se sube por las paredes y con los instintos asesinos a flor de piel, mientras que B se muestra cada vez más calmado, convencido de lo dialogante y tolerante que es, no como A, que mira como se ha puesto porque le ha dicho que le gustan más los gatos que los perros. Pero aunque irritado, al menos A no ha cedido.]

A entra en el juego victimista de B

-A: “No, si no tengo ningún problema en hablar de gatos” -B: “Ah, pues me lo había parecido. ¿Y qué raza de gato crees que es más bonita, la persa o la de angora?” -A: “Pues no sabría decirte...” -B: “A mí me gusta más la de angora, pero me he tenido que comprar el persa porque el de angora era muy caro“. -A: “Bueno, quizá podrías tener un perro, que los hay muy bonitos y baratos“. -B: “¿Ya estamos otra vez con los perros? ¡Qué manía con uniformizarlo todo! ¿Es que todo el mundo tiene que tener un perro obligatoriamente?” -A: “No, si yo no he dicho que …” -B: “Pues yo reclamo mi derecho inalienable a tener gato, el de C a tener un hurón, que es su mascota favorita, y el de D a ser dueño de un papagayo“. -A: “Sí, bueno, no hay ningún problema…” -B: “¿Cómo que no hay ningún problema? ¿Y entonces por qué esa insistencia en que todos tengamos un perro? ¡Abajo los perros!” -A: “Pero si no hay ningún problema, de verdad, se puede tener un perro y un gato, o un perro y un papagayo, no tienen por qué ser incompatibles“. -B: “Ya, ya, eso lo dices para disimular, pero en realidad lo que quieres es eliminar todas las demás mascotas y que todo el mundo tenga perro obligatoriamente“. -A: “Vale, me rindo, C y D y tú podéis tener la mascota que os parezca, pero dejadme en paz con mi perro“. -B: “Bueno, eso de que te quedes con tu perro tendremos que decidirlo democráticamente entre todos“. [A cayó en la trampa de ceder y pasar a hablar del gato en cierto momento, cuando el tema era el perro, y a partir de ahí todo ha sido retroceder. Ahora ya está aniquilado y sólo le falta que le pongan la puntilla y que acaben de una vez con su sufrimiento.]

Conversación guerracivilista (válida con algunos pequeños cambios para discusiones de pareja)

– A: “Los chihuahuas son perros muy pequeños. Mi perro es muy pequeño. Lo que no quiere decir que sea un chihuahua“. -B: “Yo soy más de gatos. Tengo uno persa muy bonito“. -A: “Me parece muy bien, pero yo estaba hablando de perros, concretamente del mío“. -B: “Y yo hablo de gatos. ¿Qué pasa, que tienes algún problema con los gatos?” -A: “Pues mira, ya que lo dices, no me gustan nada los gatos, no me parecen de fiar“. B: “Pues yo creo que los perros son unos animales serviles y rastreros, y ya se sabe que los amos y sus mascotas se acaban pareciendo“. -A: “Claro, por eso los amantes de los gatos sois así de egoístas y traicioneros” -B: “Sí claro, y los perros y sus dueños van de buenos y ‘enrollaos’, pero en cuanto tienen el poder sacan el dóberman que llevan dentro, como ese chihuahua tuyo, que habría que verle en el gobierno“. -A: “¡¡Que ya te he dicho que no es un chihuahua!!” – B: “¡Y qué más da, si todos los perros son iguales!” -A: “¡Para iguales los gatos, que son todos unos falsos y unos sádicos! Y la última vez que tuvieron el poder se dedicaron a satisfacer sus caprichos, a aliarse con todas las demás mascotas y a marginar a los perros con aquello del cordón sanitario“. -B: “¡¡Pues la Guardia Perril asesinó a Fedegato García Lorca y luego enterró sus huesos  después de roerlos hasta la médula!!” [Y así hasta el infinito. En este ejemplo ni A ni B tenían la más mínima intención de usar la lógica ni de ponerse de acuerdo en nada pero, por supuesto, cada uno de ellos le echa la culpa al otro de la falta de entendimiento. No diré que se comportan como perros y gatos porque eso sería insultante. Para los perros y los gatos, claro.]

Nota 1: Cualquier parecido entre estos diálogos de perros y gatos y la realidad política de España es mera coincidencia.

Nota 2: Ningún perro o gato ha sido maltratado durante la elaboración de este post.

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28 respuestas a Sobre perros y gatos o de razonamientos a bulto (Tontadas de verano, nº 6)

  1. El maldito Fran dijo:

    Bonjour, monsieur la foudre. No, no te acuerdes de mi madre, que no es un insulto. Como estos días tengo algo de tiempo, pues aquí tienes otra.

    Con respecto a aquello de aquel amigo que tuviste, si quieres lo puedo complementar con que, en la vida de pareja, hace tiempo que he constatado que los hombres son como los perros y que las mujeres, como los gatos. Me explico: si no se les putea mucho, los hombres son dóciles, y (en general, ejem), fieles, aunque hay que tener mano izquierda con ellos. Hay que sacarles a pasear, cuando encuentran por la calle a otros hombres se ponen a hablar con ellos, olvidando deliberadamente a quien les acompaña. Sólo hacen deporte si es realmente necesario. Y en casa son tranquilos, de costumbres fijas, y nada les perturba cuando están tirados en el sillón, salvo que el gato les venga a tocar los cojoncillos.

    En casa, como los gatos, la mujer se mueve por todas partes, constantemente. Todo debe estar en perfecto orden, a fin de automatizar y agilizar tales rondas. No necesitan a nadie para salir a darse una vuelta, y cuando lo hacen es para un buen rato. Se preocupan constantemente de su aspecto físico (a diferencia del perro) y, lo más importante: el perro acepta a un jefe en casa, pero el gato, no. La casa es su territorio, y te deja estar en ella si lo haces como ella (perdón, el gato) dice. Por supuesto, el gato no tiene término medio: o bien duerme –muchísimo-, o bien tiene que estar entretenido. En el primer caso, mejor no perturbarle, porque de despertarse, pasamos al segundo, en el cual, el hombre (perdón, el perro) debe ser parte activa. Pues sí, a un gato hay que entretenerlo, que no sabe hacerlo él solito; si no …te vendrá a tocar los cojoncillos para hacértelo saber.

    Por cierto, que decía Truman Capote (en “Música para camaleones”), “todas las personas que he conocido que tienen un gato tienen un cierto grado de perversidad” (que no perversión). Pues eso.

  2. Josucu del Besaya dijo:

    @MalditoFran en el caso que comentas lo mejor para el perro es meter un ratón en casa que tenga entretenida a la gata. Los ratones no paran de alterar el estado del ciclo ambulatorio de la gata en la casa y se centrará en ellos, no en el perro. Lo máximo que se le pedirá al perro, al final, es que saque al ratón de casa, cosa que beneficia a los tres: el ratón jugará en el parque con otros ratones, el perro se entretendrá con los perros de los otros ratones y las gatas en casa ordenando a sus anchas hasta que decidan salir (ellas solas). Además, arreglando el desaguisado estarán entretenidas.

  3. Yo soy más de perros ¿es grave doctor? 😀

    Alex, estás que te sales 😉

    • alexroa dijo:

      Es el relax veraniego, que le está sentando de p.m. a mis neuronas. Creo que hoy voy a batir el récord de visitas, sobre todo si me tuiteas por ahí. 😉

      • Paseante dijo:

        Desde luego Alex el descanso te está relajando, relajando… Y descansa, que nos va a hacer falta estar relajados y preparados… 😉 Y el maldito Fran.. tampoco “anda descalzo”. Un placer leerte. Un abrazo

      • alexroa dijo:

        Hombre, paseante, bienvenido. En efecto, a partir de septiembre esto va a volver a ser el frenesí al que nos tiene acostumbrados UPyD o aún peor, pero de momento toca un poco de relax.

  4. El maldito Fran dijo:

    Josucu, el proyecto de ratón está ya lanzado. El problema es que luego tienes ratón, tú, perro como yo, también (ahhh! Se siente!) durante, al menos 18-20 años. Y también acaban por tocarte los cojoncillos, de forma variable en función de su edad.

    Ah! Lo olvidaba, gracias, Alex, por lo que me toca, en cuanto a tus perros y gatos. Seré más breve. Colapsaré menos tu blog. Evitaré decir qué pienso (realmente) de política, o la volveremos a liar. Eso si, a ver cuándo haces un post sobre el paralelismo entre un blog y el Scatergorix. Un saludo (o lo que sea).

    • alexroa dijo:

      Bueno, creo que está claro que no se trata tanto de si los comentarios son cortos o largos o de si se dice o no lo que se piensa, sino de si tienen relación o no con el tema del post y con la filosofía general del blog. Que como el Scatergorix del anuncio tiene propietario. Uno que no va a admitir pulpo como animal de compañia bajo ninguna circunstancia, por cierto. Pero sin acritú, como decía FG, que para cuatro días que vivimos no vamos a pasar la mitad enfadados. 😉

  5. El maldito Fran dijo:

    Observo que sueles tomar como referencia a FG. Lapsus revélateur, que dicen por aquí? Que no se enteren por ahí, o te expones a un auto de fe, que me han dicho que los sociatas son mu’ malos, mu’ malos.

    • alexroa dijo:

      Si te fijas en las referencias que hay a FG en mi blog verás que son positivas o muy positivas en su mayoría. Eso sí, últimamente ya no se sabe si chochea o es que está de vuelta de todo, pero las cosas que dice son para cogerlas con pinzas.

  6. alicia dijo:

    Esto es mi pan de cada día. Cuando yo manifiesto mi interés por la defensa de
    los animales y mi odio hacia quienes no respetan sus derechos me encuentro con
    la siguiente respuesta : ·” Pues en Africa se muere la gente de hambre”.
    Siempre me he preguntado qué clase de argumento es ese y por qué la gente cree
    que debe atacar a quienes defendemos a los animales y encima de una manera tan
    poco elegante , tan tramposa , tan sucia y , lo que es peor,tan poco
    inteligente.Como si la defensa de los animales fuera incompatible con los
    derechos humanos, como si al otorgar derechos por un lado los quitaramos por el
    otro , en resumen como si se tratara de elegir… Debería de haber unas normas
    básicas de obligado cumplimiento antes de iniciar una discusión o incluso antes
    de iniciar una conversación, del mismo modo que existen normas en un combate de
    boxeo o en uno de judo.Así parece más fácil de entender: si en un combate de
    boxeo un adversario tira al otro del pelo resulta sancionado, si le pega con un
    bate de beisbol seguramente le descalificarían . Pues bien, yo siento que cuando
    inicio una polémica (o mejor dicho , alguien inicia una polémiica conmigo porque
    yo odio discutir) sobre los derechos de los animales o sobre cualquier otra cosa
    mis adversarios me dan tirones de pelo o me pegan con un bate saltandose así

    todas las reglas . Por supuesto esto no sólo es aplicable a las discusiones
    también a cualquier conversación. Por eso yo casi nunca discuto con nadie ni
    polemizo ni nada de eso porque aún no se han homologado las armas con las que lo
    hacemos.Por supuesto que no me refiero sólo a la defensa de los animales , esto
    es sólo un ejemplo. Me pasa como a tí ,que me gusta la lógica. No, no es que me
    guste , es que considero que es lo unico que debería ser válido a la hora de
    argumentar algo o a la hora de mantener cualquier conversación para que ninguna
    de las dos partes haga trampa ni convierta la polémica en un despropósito tan
    absurdo como una obra de Ionesco.

  7. El maldito Fran dijo:

    Alicia, un debate no consiste en convencer. Tampoco en vencer (aunque en debate haya incisa la palabra “bate”), sino en intercambiar ideas y, eventualmente, enriquecerse con las del otro. En este mundo, las cosas casi nunca son blancas o negras, y menos en cuestión de gustos, donde no hay nada escrito. Y el odio, mal que te pese, es una componente de la intolerancia.

    Y que conste que no me gustan los toros.

    Lo siento, Alex. A partir de ahora, nada de disgresiones: seré bueno. No me tiraré (más) pedos en público y no miraré el culo a la vecina cuando pasa (aunque últimamente tenga un aspecto… importante).

  8. Carlos dijo:

    Ayer estaba hablando con mi vecina Menchu, mujer pícnica, nariz de boxeador, largos y sedosos pelos en el sobaco y boquita de piñón. Menchu, de profesión altavoz, es mujer que le gusta opinar, también escucha, pero insiste en opinar y además supera los decibelios permitidos por la ley gracias a su voz aflautada y una caja torácica digna de Robert Mitchum.

    Estuvimos unos diez minutos charlando, de esto, de aquello, de lo de más allá, de lo de más acullá…, tratamos varios temas en una interlocución bilateral, algo normal. A mis comentarios varios, soy un provocador, o mejor dicho, un sacador, ella arguyó los siguientes.

    – Pos con Franco había más respeto.
    – Pos con Franco no había delincuencia ni corrupción ni emigrantes robando.
    – Anda niño, que eres un progre, eso ya no se lleva ni en el mango de los paraguas, el mundo es asín y no lo podemos de cambiar.
    – ¿Los corrutos? Pos yo prefiero que me robe un rico a que me robe un pobre.
    – Pos el Papa ha hecho muncho por los pobres. ¿Y tú qué has hecho? Si estás tol día por ahí de picos pardos.
    – Pos los curas también son personas, que sí que abusar de niños no está bien, pero oye, son casos mu de cuando en cuando, y además piden perdón. Cosa que no le oigo yo a muchos rojelios destos.
    – So envidioso¡ Pos Esperanza Aguirre es mu buena, y la vota tol mundo. Algo tendrá el agua cuando la bendicen, amos digo yo.
    – Me voy que tengo puesto puchero.

    Pues sí, fue un debate erriquecedor. Cómo osaría yo convencer a mi vecina de lo contrario.

    Yo por mi parte, contra la demagogia, deporte mayoritario, por encima del fúrbol, respondo no con acritud sino con la risa, que es muy sana. Y en cuanto me hacen trampas en una conversación, la doy por finalizada, y me voy a ver por la tele algún documental de Intereconomía ensalzando de manera encubierta(creen ellos) el nazismo, que son muy divertidos.

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  11. El maldito Fran dijo:

    Por cierto, en cuanto a tópicos, tengo uno que me encanta, que solía decir un amigo que tuve yo también, que “en verano, todas las tías están buenas, hasta las que no lo son”.

    Señores perros, miren todos a su alrededor y díganme si el precepto no se cumple rrrrrrabiosamente (al menos en la franja de edad que hay entre 20-35 años).

    Sólo por ello merece la pena que haya estaciones, verdad? Y calor, muuucho calor.

  12. mararoa dijo:

    Para las conversaciones absurdas, o cuando se desvían del tema en sí, porque el interlocutor B sólo quiere oirse y ser oído, sin tener en cuenta el contenido, existen una serie de frases hechas que resultan muy útiles, las utiliza mucho mi amigo Pepe, y son las siguientes: (en mayúscula)
    A dice: Yo tengo un chihuahua………..
    B dice: Yo soy mas de perros…….
    A dice: ESO SÍ DESDE LUEGO.
    B dice: (lo que quiera, da igual , la respuesta siempre va a ser la misma)
    A dice: Y ESO LA GENTE NO LO SABE
    B insiste, porque no escucha y dice: (lo que le de la gana)
    A dice: COMO TE DIGO UNA CO TE DIGO LA O
    B insiste…………
    A dice: POR ESA REGLA DE TRES , NI VENGO NI DEJO DE VENIR

    Y así eternamente hasta que B se de cuenta de que no le estás haciendo ni puto caso porque lleva un rato diciendo gilipolleces. Si no se da cuenta se irá contento porque pensará que ha mantenido una buena conversación.

    • alexroa dijo:

      Ese es un don envidiable, el ser capaz de torear a los pelmazos de esa manera. Voy a tener que practicarlo en vez de gastarme en intentar hacer que razonen.

  13. mararoa dijo:

    No había leido las tontadas de verano nº 5, lo he leido despues , pero ¿ves? los atópicos van muy bien para las conversaciones absurdas. Al final, un mal quita otro mal, o mejor un clavo sale con otro clavo, o la mancha morada con otra de mora se quita, y tengo más , pero ya vale.

  14. mararoa dijo:

    quise decir tópicos , no atópicos, perdón.

  15. Alicia dijo:

    Fran: mientras existan personas malas que hacen cosas horribles seré intolerante con ellos. ¿Acaso ser tolerante es permitir todas las acciones y pensamientos más mezquinos y malvados? Me parece que la tolerancia está sobrevalorada en detrimento de otras cosas que tal vez son más importantes como el derecho a la vida y a la dignidad. Entonces si todos somos tolerantes debemos permitir que todas las personas del mundo hagan lo que les de la gana aunque cometan los actos más abyectos y deplorables . Es eso ser tolerante? Entonces no lo soy. Vaya , yo también se hacer demagogia.
    Mara, yo también tengo dermatitis atópica. No estás sola.

  16. exUPyD dijo:

    El “malditro Fran” parte de una falacia, cual es suponer que el perro es macho y el gato es hembra y se comportan como tales. ¿Y si el perro fuese hembra?. Yo tengo una (perra) y descuadra todos tus argumentos, pero no encaja tampoco con el gato(a).
    Aunque en general estoy de acuerdo contigo. resabios machistas de otros tiempos…

  17. Malonso dijo:

    “Se llevan como el perro y el gato”. Esta aseveración tan escuchada y manida ha pasado a ser obsoleta. Está visto y comprobado que, una vez que conviven, perro y gato pueden llegar a ser los mejores amigos del mundo. Lo que no pasa con los humanos que cuanto más convivimos peor nos llevamos. Tenemos pruebas a montones: maridos, mujeres, hijos, padres, amigos hermanos y un largo etc., donde siempre falla la convivencia. Todos exigimos nuestro espacio y nuestros derechos, olvidando el espacio y los derechos de los demás.
    Los seres humanos además, y entre otros muchos fallos, tenemos ideas, malas o buenas, y no nos gusta soportar las ideas de los otros aunque sean mejores que las nuestras. Por eso nos atacamos unos a otros, eso sí solapadamente. La diferencia es que los animales también se atacan, pero siempre de frente.
    Tenemos partidos de izquierda, de derecha, de centro, de medioizquierda, de medio derecha… dentro de los cuales, al menos, deberían cubrirse las espaldas unos a otros (si comulgan con las mismas ideas), pero ya sabemos que eso tampoco ocurre así y que, aunque seamos de la misma camada, sacamos uñas y dientes, eso sí con disimulo y mano izquierda (la derecha la escondemos para lanzar la piedra). Tenemos varios ejemplos que no voy a citar (tengo la gallarda esperanza de que se entienda sin decir nombres).
    No quiero prolonmgarme porque yo no soy el articulista pero, en fín, es verdad que los humanos tenemos diálogos de besugos, como tú Alex das a entender (por cierto ¿sabes por qué se dice diálogos de besugos?). Estoy segura que ellos se entienden mejor que nosotros. Y como aunque esto sea un debate (no exactamente) yo voy un poco de vate, termino con una coplilla.
    La lógica no es muy lógica–cuando de humanos se trata– que es difícil defenderla–cuando la premisa es falsa.– Si la lógica es de todos–y toodos tenemos tanta—no podemos evitar–que se venda tan barata. Saludos

    • alexroa dijo:

      Pues no sé por qué se dice lo de los besugos, y lo “gallarda esperanza” no acabo de pillarlo, no sé a qué nombres te puedes referir de políticos del PP de Madrid. 😉 Un día de estos le voy a dedicar un post a “la extraña pareja”.

  18. cecilia moncloa (ex ciclón) dijo:

    Siento mucho por lo que se han tomado el tema muy en serio, pero YO me estoy descojon…………..JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ, NO PUEDO MÁAAAAAAAAAAAAASSSSSSSSSSSSSS.
    mil disculpas.

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