Ni de izquierdas ni de derechas, sino todo lo contrario (3ª parte)


En la segunda parte de este artículo habíamos visto distintas posibilidades de representar de modo bidimensional el espacio político, superando de ese modo la muy limitada clasificación basada en un único eje derecha-izquierda, que si pudo tener sentido hace tiempo, digamos que desde mediados del siglo XIX hasta mediados del XX, hace ya mucho que se muestra insuficiente como esquema de clasificación de las ideologías políticas.

Hay otros muchos posibles diagramas bidimensionales, entre ellos el siguiente, conocido como gráfico de Nolan. En este gráfico las variables de interés son la libertad económica (economic self-government) y la libertad personal (personal self-goverment), que se colocan respectivamente en el eje horizontal y en el vertical (1) pudiendo luego rotarse 45º a la izquierda (2). En (3) vemos cómo aparecen representadas las diversas ideologías en función de estos ejes de modo muy sencillo. El máximo de libertad individual y económica correspondería al libertarismo, variante extrema del liberalismo, muy próximo al anarquismo. El mínimo de ambas libertades correspondería a regímenes autoritarios, que no serían ni de izquierdas ni de derechas en este esquema. La izquierda correspondería con el máximo de libertad individual y mínimo de libertad económica y la derecha con lo opuesto, mínimo de libertad individual y máximo de libertad económica. El centro sería un equilibrio entre ambas. Muy sencillo pero muy poco convincente, más bien un tanto caprichoso.

Y ahora vayamos un paso más allá para presentar un esquema tridimensional, que es más o menos como hacer un triple salto mortal. Llevaba yo un tiempo dándole vueltas al asunto cuando hace cerca de tres años lo encontré reflejado en un artículo de Carlos Martínez Gorriarán, principal ideólogo del nuevo partido UPyD, al que me acababa de afiliar, un artículo que formaba parte del libro “Política razonable”, que incluía las intervenciones de Fernando Savater, Rosa Díez, Mario Vargas Llosa y Albert Boadella en el acto de presentación del partido, el 29 de septiembre de 2007 en el Auditorium de la Casa de Campo de Madrid, el Manifiesto fundacional de UPyD y otros varios artículos y entrevistas. Me quedé un poco chafado porque me hubieran pisado la idea, pero por otra parte me alegró mucho no ser el único chalado que había pensado en algo así, más aún cuando descubrí que Carlos Gorriarán a su vez bebía de otras fuentes.

El planteamiento del artículo de Gorriarán era el siguiente: mantenemos el eje izquierda-derecha, de modo que “la izquierda es, en principio, partidaria de cambios rápidos (o de revoluciones decisivas), y la derecha de cambios graduales (o de ninguno en absoluto)” (atención a esto, que me parece un punto débil sobre el que luego volveremos). Un segundo eje, perpendicular al de izquierda-derecha, sería el de reaccionario-progresista, pues tanto la derecha como la izquierda pueden ser cualquiera de las dos cosas. De este modo tenemos la siguiente representación del espacio político, por ahora incompleta:

Y cuál sería un posible tercer eje, perpendicular a los dos anteriores? Carlos Gorriarán propone que sea el universalismo-relativismo. Aquí no puedo dejar de incluir su explicación al respecto, que me parece inmejorable, al menos por mi parte:

Este eje une el relativismo -sea cultural, cognitivo, moral o lingüístico: o sea, el “todo es relativo” menos el relativismo- con el universalismo, el ideal ilustrado según el cual, dado que todos los seres humanos somos esencialmente iguales por encima de diferencias individuales, sociales y culturales, no sólo es posible, sino indispensable, promover una política que cualquier ser humano pueda compartir libremente, sin excluir a ninguno por razones culturales, sociales, económicas, sexuales o religiosas. En definitiva, un partido político universalista defiende valores y conceptos políticos universales, como los derechos humanos o los principios democráticos, mientras que un partido relativista limita su proyecto a los intereses específicos de un grupo reducido, llegando al extremo, en los partidos totalitarios, de postular o practicar el genocidio de los excluidos. En medio -en el “centro”- quedan partidos que, por ejemplo, defienden los derechos humanos en las sociedades desarrolladas y democráticas, pero les parece que esos derechos son relativos -no obligan a lo mismo- en sociedades con otras creencias, subdesarrolladas o sometidas a la tiranía.

¿Es necesario un eje así? Creo que lo es: estamos inmersos en un gran debate sobre el relativismo, la relatividad o el universalismo de las ideas políticas básicas, de los conocimientos científicos, y de la igualdad de los derechos y obligaciones básicas de todos con independencia de la fe religiosa, las creencias particulares o la filiación étnica y cultural. También hay que exigir a los partidos que se definan sobre la universalidad de sus ideas y compromisos. No nos sirve de mucho que se declaren muy progresistas si luego renuncian exigir el mismo progreso social y las mismas libertades no sólo a Cuba, Arabia Saudí o China, sino a los nacionalistas vascos o catalanes -relativistas- que han provocado y aprovechado el retroceso de las libertades en sus respectivos territorios.

Tras esta magnífica explicación, muestra la posible representación tridimensional del espacio político, incluyendo este nuevo eje relativismo-universalismo:

Vemos cómo con este esquema tridimensional o 3D, que ahora está tan de moda (ya he comprobado que con las gafas esas que dan en los cines no se ve mejor) el liberalismo y la socialdemocracia se encuentran más cerca entre sí de lo que lo están de otras ideologías de sus “familias” respectivas, la derecha y la izquierda. Ambas serían ideologías progresistas y con tendencia al universalismo, mientras que en el eje derecha-izquierda estarían más bien centradas. Sería en esa zona en la que estaría UPyD, un partido laicista, progresista y universalista, ni muy de derechas ni muy de izquierdas, definido como transversal en el sentido de tomar lo mejor de ambas tradiciones. El estalinismo y el fascismo serían igualmente doctrinas reaccionarias y relativistas, la una de extrema izquierda y la otra de extrema derecha.  El nacionalismo andaría muy cerca del fascismo y el conservadurismo sería una ideología de derechas, ni reaccionaria ni progresista y más bien relativista. Por supuesto, faltan otras muchas ideologías por colocar en el gráfico, y además no deberían ocupar un punto sino una zona más o menos amplia.

Este esquema no pretende, ni mucho menos, explicarlo todo. El propio autor del artículo se lo toma con bastante ironía y “para que no nos tomen por demasiado ingenuos” coloca a continuación una imagen que según él “refleja la ley predominante en las alianzas políticas: la ley del embudo, claro está“.

Por mi parte, quizá por ser más ingenuo que Carlos Gorriarán, creo que sí que es posible conseguir una representación más o menos adecuada del espacio de las ideologías políticas, pero eso sí, con una condición inexcusable: olvidarnos de una vez del eje izquierda-derecha, al que se le han dado tantas interpretaciones que es imposible que tenga sentido alguno hoy en día. Sin ir más lejos, en esta tercera parte del artículo hemos visto que se puede asociar a la libertad individual (izquierda) o económica (derecha) o bien a los cambios bruscos (izquierda) o a los graduales o nulos (derecha). Aunque lo más tradicional del debate izquierda-derecha ha sido la confrontación entre lo público (izquierda) y lo privado (derecha), o bien la asociación entre los intereses de las clases favorecidas (derecha) y los de los parias de la tierra (izquierda). Sin olvidar que para muchos izquierda es sinónimo de progresismo, mientras que derecha lo es de conservadurismo o incluso de reaccionarismo. Y no olvidemos la asociación de la derecha con la religión, la izquierda con el ecologismo y el feminismo, y mil cosas más que no voy a detallar aquí. Demasiados significados para sólo dos significantes, cambiantes con el tiempo, variables de un país a otro, y difíciles de compatibilizar sin hacer trampa.

En el próximo y esta vez sí que seguro que último episodio de este serial, intentaré presentar una propuesta de esquema clasificatorio de las ideologías políticas con un nuevo triple salto mortal, es decir, otro esquema tridimensional, pero esta vez sin la red del manido, sobado, deformado y caricaturizado eje izquierda-derecha.

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20 respuestas a Ni de izquierdas ni de derechas, sino todo lo contrario (3ª parte)

  1. ronnie dijo:

    Investigan un sobre con polvo enviado a un concejal de UPyD
    http://www.abcdesevilla.es/20100820/sevilla/investigan-sobre-polvo-enviado-20100820.html

    Pobrecillos del la Unión de Propaganda y Demagogia…… Lo que se inventen con tal de salir en la prensa….

    Además…… ¿Cómo es eso de concejal de upyd? ¿Ya hay más tránsfugas? ¿MentiRosita ya no es la única?

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  4. Alicia dijo:

    Muy bien pensado y muy profundo pero en mi humilde opinión olvidas un eje
    fundamental: el eje estético. Me jacto de adivinar la ideología de las personas
    fijandome en su “modus vistendi” . No hay mas que prestar un poco de atención.
    En la parte derecha del eje estarían las bermudas planchadas con raya, el polo y
    por supuesto los zapatos castellanos, en la parte izquierda los jerseis de
    cuello alto, las botas de treking y los pantalones de pana marrones con
    rodilleras. Todos nos hemos preguntado alguna vez seguro :Por qué en la
    izquierda no se lleva el polo y sí la camiseta sin mangas? Quién ha visto a un
    militante de izquierdas con castellanos? Yo no.
    Existen ejemplos de radicalismo extremo como por ejemplo las zapatillas J.
    Hayber en mi opinión representan la izquierda más obrera y proletaria.
    El zapato naútico representa la derecha más moderada, la intención de progresar
    frente al rancio y anacrónico castellano estacionado en el pasado más oscuro ,
    sin ninguna intención de liberarse de sus borlas con flecos. Y no nos dejemos
    engañar por el castellano color burdeos, ese color de apariencia festiva no es
    si no un vano intento de camuflaje. Y cuidado con la alianza castellano_calcetín
    de ejecutivo, juntos forman un binomio indestructible. El calcetín de ejecutivo
    es además un militante provocador y peligroso: esos pelos transparentandose y
    aplastandose contra la blanca pantorrilla desprovista de gemelo demuestran de
    lo que pueden ser capaces.
    El chandal sería una prenda situada en el centro, conozco chandalistas de izq. y
    de derechas. Pero bueno este eje estético sería muy largo de desarrollar . En
    fín.
    Yo respeto a todo el mundo aunque me gustan las botas de treking .
    Un saludo

    • alexroa dijo:

      Esto que dices no es causa sino consecuencia, como leer el ABC, El Mundo, El País o Público, o escuchar a Jiménez Losantos o a Francino. Por tanto son variables dependientes, no independientes. En cambio tener caspa abundante podría considerarse como algo que condiciona la ideología de cada uno, ya que no es algo elegido (al menos eso espero).

  5. Alicia dijo:

    Ese ridículo emoticono sonriendo amarillo que está sustituyendo a una P no lo he puesto yo, no sé qué hace ahí.

    • alexroa dijo:

      Sale cuando escribes “:P” , lo mismo que 8) sale cuando escribes “8)”. Un día de estos escribiré un post sobre la cibertontería.

  6. Carlos dijo:

    Con la venia, me gustaría hacer algunas precisiones técnicas insoslayables que creo que creo. Insisto, creo que creo.

    ¿Los náuticos derecha moderada? Siento decir que Alicia ha caído en la trampa. Los náuticos son utilizados en sustitución del rancio castellano con borla en periodo vacacional, para un paseo dominical por la urba con el Mundo bajo el sobaco, y para ir con la familia feliz al cine, a juvenalia (lo peor del mundo), o a la nauseabunda cortilandia. Empero, el infecto pie que lo calza, suele pertenecer a un hombre adulto de complexión indisciplinada y manos de mujer que en el poliedro político de Heiler-Fischer se sitúa en el vórtice en el que cruzan el reaccionario, el tradicionalista, el nepotista, el corrupto, el catequista y el simplón, es decir, lo más a la derecha y hacia abajo posible. Un ejemplo muy gráfico es el del gran Eduardo Zaplana. Aunque es cierto que el náutico no tiene la culpa y es un calzado muy socorrido para muchas situaciones y que tiene un público más heterogéneo de lo que pensamos.

    Propongo otras variables dependientes. Los peinados: el peinado big wave de la raza Ansar, el peinado gallardoniano hacia atras pero con ricitos desde la coronilla a la nuca, utilizado por seres sin ningún principio pero con muchos fines, y el peinado “cantinero de Cuba” cuyo estilete es Sergio el de Sergio y Estibaliz, un peinado de izquierda polifacética, capaz de mezclarse entre liberales socialdemócratas en los pasillos de la sexta y entre anarquistas en una casa okupa.

    También tenemos a los taxistas y las bolitas esas del respaldo. Cuantas más bolitas más escorado a la derecha esquina con el comunismo.

    Luego un comentario ya no tan serio: una medida política liberal o incluso neoliberal se puede considerar moderada en lineas generales por el gran vulgo y la tragamos sin pestañear. Pongamos ese gobierno local o provincial liberal y moderado que cierra un centro de mujeres maltratadas porque la consejería tal o el ayuntamiento pascual no tiene dinero sufuciente porque la crisis es asín, mientras que se construyen tres campos de fútbol de hierba artificial o un campo de minigolf de uso privado. Nadie dice ni mu. Sale una breve reseña en el periódico local. Algún rojo peligroso se queja en algún foro de internet. El hecho pasa desapercibido. El alcalde o la consejera son muy majos, muy moderados, arrasan en las elecciones. La asistente social del centro, la mujer maltratada y la madre de la mujer maltratada tildarán esa medida política de reaccionaria, inmoral y monstruosa. Pero eso no trasciende. Creo que creo que nos manejamos con demasiados eufemismos como para que la justicia social pueda si quiera asomar. Son un velo opaco que no nos dejan ver la realidad a la gente de a pie y a la de a vespino. Contra eso educación.

    Ojo con las familias que contratan a payasos para las fiestas de cumpleaños de los niños y en las comuniones. El payaso haciendo sus payasadas, los niños jugando al jurgol en el jardín y los padres diciendo: “hemos contratado un bono de 10 payasadas y no nos han cobrado el presupuesto, salen super bien, ¿quieres la tarjeta Pitita?”.

  7. David dijo:

    Tengo que disentir con Alicia. Los zapatos castellanos con borlas son patrimonio de los autobuseros de este país. Sean de izquierdas o de derechas, atléticos o madridistas.

    • alexroa dijo:

      ¿Veis como el eje izquierda-derecha es insuficiente? Aquí habría que que introducir uno nuevo, el de conducir un autobús o no. Esto me reafirma en mis teorías.

  8. Jose dijo:

    tener caspa…no es algo elegido. Por fin alguien puso el dedo en la llaga. Se admite el adjetivo casposo para menospreciar algo – una película, un político – pero se arma la de dios es xto si se utilizan con el mismo fin otros similares (en cuanto también se refieren a enfermedades o taras) como cojo, ciego, manco, discapacitado, etc. Qué culpa tengo yo de que periódicamente, cada equis lavados de cabeza, aparezca o desaparezca la caspa en mi cabeza. Otra cosa es que olvide sacudirme los hombros, y más cuando voy de negro u oscuro. Un buen estudio sería el apuntar detalladamente entre cada cambio de estado, caspa 0 /caspa 1, el número de lavados, la frecuencia de los mismos, el champú utilizado, las condiciones atmosféricas, la estación del año, el uso o no de gorras durante el período… Invito a cualquiera a realizarlo, que a mí me da pereza.
    Pero que quede claro: los que sufrimos de caspa somos unos enfermos.
    Igual que los daltónicos.
    Saludos (elíjase el que más guste)

    • alexroa dijo:

      ¿Zapatos castellanos? ¿Conductores de autobús? ¿Peinado “cantinero de Cuba”? ¿Grecian 2000? Y yo que pretendía hacer un blog serio y riguroso … esto se nos va de las manos… Sólo falta que Manuel cuelgue ese vídeo que tiene en You Tube bailando el aserejé en bolas … ¡Ay Señor, llévame pronto!

      • Jose dijo:

        Mi invitación al estudio sobre la caspa daba por supuesto que el mismo fuera serio y riguroso. No a nivel de prensa mediática . Que uno es de ciencias.

  9. Alicia dijo:

    ¿Serio? A mí el problema de la caspa me parece serio y nunca jamás frivolizaría sobre él. De pequeña iba a un cine en el que el acomodador usaba peluquín, pero lo más sorprendente de todo es que dicho peluquín tenía caspa. Nunca lo entendí . ¿compraba la caspa aparte? ¿Y cómo? ¿Pedía cuarto y mitad de caspa y decía: no me la envuelva , me la llevo puesta? ?? En fín.

  10. Carlos dijo:

    Y luego los orgánulos de caspa cual Patxi Usobiaga trepan por los injertos capilares y acampan a la intemperie para la admiración de todos.

    Pero la política no es menos seria que la caspa o la seborrea, y ahora que se avecina una huelga general espero algún comentario al respecto por parte de Alex que seguro que dará lugar a un buen debate, interrumpido cómo no por eruditas referencias a las causas efecto de las alpargatas, el hierro de las lentejas o los entrecejos.

    • alexroa dijo:

      ¡Qué tropa…!

      • Dolores dijo:

        Aquí se demuestra la existencia de las dos Españas.
        El chandal de algodón en Orcasitas frente a la camiseta de Polo en Sotogrande y al final las miserias que vienen desde muy lejos practicamente desde los Reyes Catolicos que pensaron que la otra mitad de los españoles que rezaban de otra forma debian ser expulsados a hostias de aquí, cuantas Isas y cuantos Fernan nos quedan todavia por estos lares.

      • alexroa dijo:

        Hay dos Españas para el que quiera verlo así. Yo no vivo en Orcasitas ni en Sotogrande, ni uso chándal ni polo, ni náuticos ni alpargatas. Tampoco rezo ni a Cristo ni a Mahoma, por cierto.

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