“Así es como funcionan las cosas en política (pardillo)”


Desde que entré en el mundillo de la política, hace casi tres años, me han llamado de todo, no siempre malo, pero de todo lo que me han llamado lo más repetido ha sido “ingenuo” o alguna de sus variantes, unas más y otras menos ofensivas. Y eso me lo ha dicho tanto gente de dentro como de fuera, algunos de los de dentro por estar convencidos de que sus manejos, artimañas y marrullerías son la forma adecuada de moverse en el mundo de la política y algunos de los de fuera porque lo están de que ese comportamiento no es que sea el habitual sino el único posible dentro del gremio.

Al trabajar en la organización de UPyD primero en la Sierra de Madrid y luego en toda la Comunidad, he tenido ocasión de tratar con gran número de personas, buena parte de ellos gente comprometida con el proyecto, sin especiales ambiciones personales, pero también con un cierto número de personajillos más o menos turbios. Dejando aparte los frikis, que los hay en todas partes y yo mismo podría encajar en la categoría, según a quien preguntes, es bastante abundante la especie del “listillo” que ya tiene experiencia previa por haberse recorrido gran parte del espectro político previamente, que ya ha tenido algún cargo de concejal o diputado y que se las sabe todas, o eso da a entender. A mí no me parece mal que alguien haya militado antes en un partido político, o quizá en dos, pero cuando me encuentro con alguien que ya ha pasado previamente por cuatro o cinco, que hay casos, me parece más que sospechoso. Como uno que conocía que presumía de tener una enorme experiencia laboral, como demostraba su curriculum de varias páginas, y luego me enteré de que es que le habían echado de todos esos sitios. O como el que presume de conocer a las mujeres por haber tenido muchas novias, novias que quizá no quieren volver a verle ni en pintura. Algunos de esos individuos tan resabiados son los que más habitualmente me han asignado la etiqueta de “ingenuo” o incluso la de “pardillo”, aunque esto no me lo dijeran a la cara, viendo mis escasas habilidades en el manejo de las mañas que ellos creen dominar, pero a alguno de ellos lo he visto pasar ya camino a su siguiente partido político, suma y sigue hasta completar el espectro político, e incluso ampliarlo con la creación de algún partidillo local de esos que tanto proliferan por los municipios de España (Independientes por Villaconejos, Vecinos por Orejilla del Sordete, Plataforma Democrática de Valdecebollas …).

Pero lo más chocante, al menos para mí, que soy tan ingenuo, ha sido encontrarme con individuos que antes de afiliarse al partido buscaban entrevistarse con algún responsable, papel que me ha tocado en varias ocasiones, al que sondear con posibles pactos o propuestas. Es decir, gente que se ofrecía a afiliarse si se le garantizaba algo, generalmente encabezar la lista de su municipio para las próximas elecciones, y que a cambio ofrecía también algo, normalmente un gran conocimiento de su pueblo, una amplia red de contactos y en algunos casos la promesa de afiliación de “su gente”. Y con “su gente” no se referían a sus familias sino a un grupo de acólitos que supuestamene les seguirían a todas partes. A estos émulos de Vito Corleone se les ha dicho sistemáticamente que no, que en UPyD no queremos saber nada de esas prácticas y que cualquiera que quiera afiliarse ha de hacerlo a título individual y sin condiciones previas. Algunos de ellos, al menos de los que me ha tocado torear a mí, se lo han tomado bastante mal y nos han augurado el hundimiento del partido por ingenuos, en este caso colectivamente. Y puede que tengan razón y que nos hundamos aunque por otros motivos, que el electorado español es muy conservador y cuesta mucho hacer llegar nuevas ideas, pero si vamos a tener un naufragio prefiero que no se encuentren a bordo esos mafiosillos que lo primero y único de lo que iban a preocuparse es de conseguir una lancha de salvamento para ellos y, si acaso, para “su gente”.

Y luego está el otro lado, la otra cara de la moneda podríamos decir si no fuera un tópico demasiado sobado, el de la gente que nunca ha participado en política ni tiene la más mínima intención de hacerlo, y que considera que todos los políticos son unos trepas y unos corruptos y que UPyD no va a ser una excepción. Yo no sé si lo será o no en el futuro, pero como muchos otros de mis compañeros trabajo para que sea un partido limpio y democrático, aunque sólo sea por no dar la razón a esos destructivos individuos empeñados en sacar a relucir lo peor de la especie humana, no sólo de la subespecie política, y que se creen muy sabios porque siempre dan por hecho el peor de los supuestos. Para mí eso no es sabiduría, algo que le reconozco a poca gente, sino cinismo, que está al alcance de cualquiera por muy ignorante que sea. A algunos que son particularmente pelmazos les digo que si es triste estar de vuelta de todo en la vida, resulta patético estarlo sin haber ido a ningún sitio. Pero curiosamente no se dan por aludidos, parecen pensar que me refiero a algún otro. Claro, como ellos tienen tantas vivencias y tanta sabiduría…

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7 respuestas a “Así es como funcionan las cosas en política (pardillo)”

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  3. Jose dijo:

    ¿Ese nuevo alicatado del baño de tu casa no habrá sido a cuenta de esta nueva actividad tuya?
    Mira que enseguida murmuran.

    Un abrazo y pa’lante.

  4. Paseante2000 dijo:

    Pues si Alex… A mi me encanta, cuando te hablan de “sus votos”… y cuando les dices que en UPyD las cosas no funcionan “de esa manera” se te quedan mirando muy serios y te espetan ¡¡os estais cerrando puertas!!.

    La respuesta es fácil: “Hay puertas que es mejor no abrirlas”… Lo malo es que el ciudadano no ve la callada actividad política que hacemos los que estamos aquí con ilusión y que ponemos nuestro escaso tiempo libre en ella (tú lo sabes bien), sino las actividades (me resisto a llamarlas política) de aquellos “presuntos” que salen en los “papeles”. Un abrazo.

    • alexroa dijo:

      Pues sí, Paseante, tú y yo ya hemos conocido a unos cuantos de esos que decimos y me temo que aún vamos a conocer a muchos más durante los próximos meses y años, cuando esté claro que hemos llegado para quedarnos y ser una fuerza a tener en cuenta. Otro abrazo, compañero bloggero y upeydero.

  5. Alicia dijo:

    Sí, ya hemos hablado en varias ocasiones de estas personas encargadas de robar la alegría ajena cual dementores de Harry Potter. Y los hay de todos los tipos , no sólo en la política. Yo conozco a varios tipos que cuando se encuentran mal y les sugieres que deben ir al médico contestan : Para qué , si los médicos no tienen ni idea de nada. También conocí a un tipo que me dijo que había ido a un concierto sinfónico y que como no le había gustado la interpretación abucheó a los músicos. Ese tipo tenía menos idea de música que una cochinilla de la humedad sorda.Lo que quiero decir es que los desprestigiadores profesionales abarcan muchas tareas, no sólo la política.En fín.

    • alexroa dijo:

      Me gusta el término “desprestigiador”. Suena casi como “desprestidigitador” o sea, un antimago, alguien que te quita la ilusión.

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