Cuidado con las reformas electorales, que las carga el diablo (2ª parte)


Lo primero que habría que establecer es lo que entendemos por un sistema electoral justo, pues sobre eso hay opiniones muy diversas. A mí los sistemas mayoritarios, en los que el ganador se lo lleva todo, me parecen injustos, pero lo cierto es que están bastante extendidos, y además en países con gran tradición democrática como Gran Bretaña y Estados Unidos, y en general en los de tradición cultural anglosajona.

En España, la Constitución del 78 estableció el sistema proporcional, que se aplica tanto para las elecciones nacionales como para las autonómicas y municipales, además de para las europeas. Proporcionalidad implica relaciones iguales entre pares de cantidades, es decir “A es a B como C es a D”. Con un ejemplo sencillo, si hay 10 escaños a repartir y dos partidos y 1000 votos, si el partido A saca 300 votos y el B los 700 restantes, al A le corresponden 3 escaños y al B los otros 7. ¿Fácil, no? Claro, con sólo dos partidos y números redondos …

Evidentemente la cosa se complica (y mucho) cuando hay muchos partidos y los números no son redondos. Estrictamente, la única forma de conseguir la proporcionalidad sería que hubiera tantos escaños como votantes, pero claro, ya no estaríamos hablando de democracia representativa sino de democracia asamblearia. Y en España la asamblea estaría formada por los 35 millones de ciudadanos con derecho al voto que hay actualmente.

Sabiendo pues que la proporcionalidad perfecta no es posible, el método más justo sería, a mi entender, el que más se aproximara a conseguirla. Centrándonos en el Congreso de los Diputados, su actual composición dista bastante de esa proporcionalidad, y no porque se aplique el sistema d’Hondt, ya lo vimos en otro post hace poco, sino porque las circunscripciones son provinciales, con un mínimo de dos escaños por provincia. Esta división, además de distorsionar la composición del Congreso, se traduce en que el voto de los españoles valga más o menos en función de donde vivan, y si en Soria basta con 20.000 votos para conseguir un escaño, en Madrid son necesarios casi 100.000. Muy lejos del deseable “un hombre, un voto”, como se puede observar.

Tomar la comunidad autónoma como circunscripción en vez la provincia corregiría un poco la distorsión, pero tampoco demasiado (volveremos sobre este punto más adelante). La única forma de corregirla de verdad es que la circunscripción sea única, es decir, toda España, lo que tiene bastante sentido ya que se trata de elegir a diputados nacionales.

Veamos entonces cuál es la composición actual del Congreso de los Diputados y cuál debería ser si fuera todo lo proporcional posible.

(Tabla 1. Pinchar para ampliar, si fuere necesario)

En la primera columna tenemos los partidos que se presentaron a las elecciones generales de 2008. Los 17 primeros, que sumaron el 97,16% de los votos, detallados. El resto, hasta 95, agrupados en la casilla “Otros”. Aparece también la casilla “En blanco”, para los votos en blanco, pero no la abstención ni los votos nulos, que no cuentan de ninguna manera. En realidad los votos en blanco tampoco, pero podrían, puesto que son válidos. De los 17 partidos que aparecen detallados, todos son oficialmente nacionalistas o regionalistas, e incluso alguno es independentista, salvo PSOE, PP, IU, UPyD, C’s (Ciudadanos-Ciutadans) y el PACMA (Partido Antitaurino y Contra el Maltrato Animal).

En la segunda columna tenemos los votos obtenidos por cada partido, y en la tercera el porcentaje que suponen sobre el total de votos válidos, que es de 25.352.255, casilla de abajo de la columna 2.

En la cuarta columna aparecen los escaños con los que cuenta cada partido en el Congreso con la Ley Electoral actual. Vemos que la suma de los partidos nacionalistas con representación (CiU, PNV, ERC, BNG, CC y Na-Bai) es de 24 escaños, mientras que los partidos nacionales (PSOE, PP, IU y UPyD) suman los 326 restantes.

En la quinta columna se reflejan los escaños que tendría cada partido si se asignaran de modo estrictamente proporcional, con circunscripción única, sin umbral mínimo y dejando vacíos los escaños correspondientes a los votos en blanco, que serían casi 4. Damos las cifras con dos decimales por el momento, pero evidentemente hay que redondear y repartir escaños enteros, que es para lo que sirven la regla d’Hondt y otras similares, y no para otra cosa. Recordamos aquí que el redondeo se hace hacia arriba a partir de X,50 y hacia abajo hasta X,49, por lo que al redondear 152,76 se obtiene 153 y el hacerlo con 140,40 nos da 140.

Vemos que los dos partidos grandes descienden considerablemente respecto a su representación actual, el PSOE 16 escaños (pasa de 169 a 153, redondeando) y el PP 14 (de 154 a 140), mientras que los partidos nacionales pequeños suben de modo importante, IU pasa de 2 a 13 escaños y UPyD de 1 a 4. Los partidos nacionalistas que tienen representación se quedan casi igual en conjunto, con 24 escaños, aunque PNV pasa de 6 a 4, pues CiU, ERC y BNG suben uno cada uno. Además hay otros ocho partidos, nacionalistas la mayoría de ellos, que consiguen entre 0,50 y 0,99% escaños. Es decir, no superan el umbral de un escaño salvo que se aplique el redondeo. En principio son pues escaños de asignación dudosa.

Por debajo quedan, además de los casi 4 escaños correspondientes a los votos en blanco, otros 6 que se tendrían que repartir entre los casi 80 partidos restantes, alguno de ellos con un número de votos insignificante, incluso inferior a 100. Esto ya no hay manera de resolverlo, salvo que se repartan los escaños por años, meses y días, cosa bastante absurda.

Si no queremos llegar a extremos absurdos no queda más remedio que dejar a esos casi 80 partidos sin representación. Se podrían dejar también esos 6 escaños vacíos, con lo que habría un total de 10 en esas condiciones.

Pero si no se quiere dejar ningún escaño vacío hay que repartir los 350 entre los 17 primeros partidos, que suman el 97,16% de los votos. Esto se hace muy fácilmente dividiendo los valores de la quinta columna por 0,9716. El resultado son los valores de la sexta columna, donde se puede ver que todos los partidos incrementan su número de escaños, pero como lo hacen en igual proporción se nota más en los mayores.

Ya tenemos pues una distribución de escaños muy cercana a la proporcionalidad perfecta. La pequeña desviación respecto de ésta se debe a la supresión de los votos de los partidos muy pequeños, que no llegan al medio diputado, y de los votos en blanco (ya digo que esto es discutible, podría no hacerse).

Ahora falta transformar esos números decimales en números enteros, de modo que no haya que desmembrar a ningún diputado, que luego lo ponen todo perdido. Para eso están las fórmulas o reglas electorales. Vamos a ver cómo queda la cosa aplicando dos de ellas, la de d´Hondt y la de Sainte-Laguë.

En la séptima columna tenemos los resultados de aplicar el primero de los métodos, el de Sainte-Laguë, y en la octava columna los de aplicar el sistema d´Hondt directamente a los votos obtenidos por cada partido en ambos casos. Como se puede observar hay una pequeña pero importante diferencia: con el primero de los sistemas todos los partidos pequeños que estaban entre medio y un diputado redondean hacia arriba y consiguen ese escaño, mientras que el PSOE pierde un diputado. Con el segundo, todos esos partidos que no llegan al diputado entero quedan fuera. Esos restos van a parar a los dos partidos mayores, PSOE y PP, que suben ligeramente. Los demás partidos ni suben ni bajan.

Así pues, el sistema d´Hondt beneficia a los partidos mayores a la hora del reparto de restos o escaños en disputa, mientras que el de Sainte-Laguë lo hace con los partidos menores. En cualquier caso, al aplicar ambos sistemas sobre una circunscripción única de 350 diputados, las diferencias son mínimas como se puede observar. Ya vimos en su momento que la ley d´Hondt no era el villano de la película.

Podemos considerar por tanto que los valores de las columnas séptima y octava de la tabla 1 son una aproximación muy buena a la deseada proporcionalidad del sistema electoral. Hemos llegado hasta aquí con algo muy sencillo: circunscripción única y sin umbral mínimo para poder entrar. Además de la proporcionalidad se cumple la máxima “un hombre, un voto”, ésta sí a la perfección, pues como consecuencia directa de la circunscripción única valdría lo mismo un voto emitido en Barcelona que en Bollullos de la Mitación.

En sucesivas entregas veremos algunas de las varias propuestas que se han hecho estos últimos años, supuestas mejoras del sistema electoral que apenas tendrían efecto o incluso que lo empeorarían, y que, en definitiva, en muchos casos no son más que una manera de marear la perdiz y ganar tiempo para evitar cualquier reforma. Y ya sabemos a quiénes no les interesa que se reformen las leyes electorales.

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15 respuestas a Cuidado con las reformas electorales, que las carga el diablo (2ª parte)

  1. ¡ Genial, Alex ! Entendí la Ley d’Hont por ti, y supe que “el malo” no era él.
    Sigue con tu labor didáctico-pedagógica, incultos como yo, incapaces de hacer este tipo de tablas y de sacar esas conclusiones, no sabes cómo agradecemos que nos hagas entender lo inextricable, con un análisis riguroso y mucho, mucho sentido común. Un abrazo.

    • alexroa dijo:

      De inculta, nada, ¿eh? Pero es cierto que no a todo el mundo se le dan igual de bien los números. Cada uno tenemos nuestros puntos fuertes y débiles. En mi caso, tendrías que oírme cantar. Bueno, casi mejor que no. 😉

      • ¿ Para cuándo un dúo? Yo cantando me defiendo razonablemente bien, sobre todo le pongo mucha voluntad y un poquito de gusto… según dicen ¡¡¡¡ MIS AMIGOS!!!, y me fascinan los Karaokes; me resisto a no salir a cantar…
        Un abrazo

  2. alexroa dijo:

    Yo, cantando, más que defenderme, ataco. Así que mejor dejamos lo del dúo musical. Eso sí, el teatro me gusta mucho y es posible que próximamente me apunte a algún grupo o escuela. Me lo va pidiendo el cuerpo últimamente.

  3. Miguel dijo:

    Oiga, magnífico blog el suyo. He llegado de rebote y me han enganchado fondo y forma: ¡todavía hay gente que entiende los números!

    Salgo volando a por algún libro de J.A.Paulos.

    Muchas gracias.

  4. manuel ruiz dijo:

    ¡Bravo Alex! ¡Lo he entendido hasta yo, un leguleyo! (Y en cuanto al duo con Luisa, me ofrezco a convertirlo en trio. Puedo sin problema: Mediotocar la guitarra, ser irrespetuoso con el ukelele, y causar suicidio colectivo con el piano)

    • alexroa dijo:

      Pues si lo ha entendido un leguleyo como tú es que no puede estar más claro. A ver si aprendéis los de tu gremio, por cierto 😉 En cuanto a lo del trío (mejor, terceto) musical, yo soy capaz de “ejecutar” cualquier instrumento, no tengo preferencias.

  5. andres291 dijo:

    Debido a mí anterior interés por este asunto ya conocía todo esto a excepción de los sistemas alternativos e, incluso, cómo funciona el sistema d’Hont exactamente, en profundidad. Pero para aquellos que no han investigado qué es lo que pasa o que no conocen nuestro sistema electoral es muy buena entrada, totalmente de acuerdo en que debería establecerse una circunscripción única, porque a costa de no querer dejar sin representación en el congreso a ninguna provincia se ha creado un sistema de elección profundamente injusto que además nos ha creado grandes problemas por ese beneficio que obtienen los nacionalistas ya sea por ganar escaños o simplemente porque otros minoritarios los pierdan y no puedan entrar en el juego de “los pactos” y así evitar que nos manejen los nacionalistas.

    Y si Zaplana siendo creo que Castellano-Leonés ha sido presidente de la Com. Valenciana, no quiero imaginarme qué sucederá con los candidatos en las generales, Rosa Díez creo que no se presentó en el País Vasco, que es diputada por otra provincia externa a donde ella nació. Por lo tanto, ¿qué representación provincial es esa? Acaba siendo injusto igualmente para las provincias si de esa manera el “líder” de un partido tiene que irse a cualquier otra provincia para asegurarse el ser diputado.

    • alexroa dijo:

      Ahí está el meollo de la cuestión, en que “las provincias tengan que ser representadas” en el Congreso. Se supone que para la representación territorial está el Senado, mientras que los diputados del Congreso son nacionales y representan a todos los ciudadanos españoles por igual, por lo que no tienen mucho sentido la división en circunscripciones. De eso trataré en la cuarta entrega de esta serie. Además regalaré las tapas para encuadernar el volumen.

      • andres291 dijo:

        Sí que es cierto que se supone que el Senado representa a las CCAA. Sin embargo se discute mucho el papel que juega en realidad, y más de uno lo suprimiría, yo lo veo un poco innecesario ya que el Congreso a buenas o a malas siempre podrá legislar quiera o no quiera el Senado.

        Y quiero corregir lo que dije sobre Zaplana, no es castellanoleonés, es cartagenero, tiene una vida casi parecida a la de Leire Pajín, siendo de fuera de la Comunidad Valenciana ambos tienen relación con el ayuntamiento de Benidorm, ambos han estudiado en la universidad de Alicante y ambos son o han sido políticos con cargos importantes.

    • alexroa dijo:

      Ah, y efectivamente Rosa Díez es diputada por Madrid. La costumbre es que el candidato a Presidente del Gobierno se presente por Madrid, aunque sea de Ávila, Sevilla, Valladolid o La Coruña, aunque creo que no hay obligación de hacerlo así, no estoy seguro.

  6. Delia dijo:

    ja, ja, de qué conocerás tú Bollullos de la Mitación.
    besos, Delia

    • alexroa dijo:

      Pues lo conozco porque en las pasadas elecciones municipales UPyD presentó allí candidatura, aunque sin éxito. No como en Villanueva del Trabuco, provincia de Málaga, donde conseguimos dos concejales. Realmente ya había oido antes el nombre, pero pensaba que era Bollullos de la Mutación y que era un pueblo habitado por zombis mutantes que se te comían el cerebro si pasabas por allí. Que es que en Sevilla se puede uno encontrar cualquier cosa.

      Besos.

  7. Manuel Ripollés. dijo:

    La Ley d’Hondt reparte todos los escaños al mismo precio o cuota de votos, distinto en cada circunscripción. El Cte.Hare hace casi lo mismo a un precio mayor, pero rebaja ese precio para unos pocos de los partidos. El St. Lague es un descontrol a ese respecto, otroga el segundo escaño a un partido al precio que le tocarían tres. Todo eso inutilmente, porque obtiene el mismo resultado que el Hare, pero con el timo de un trilero. ¿Quiere 2, page 3? ¿Quiere 3, pague 5?

    Yo trabajo bajo el supuesto de circunscripciones autonómicas, con Ceuta y Melilla a 1 escaño fijo,.y los 348 restantes libres, repartidos por la Ley d’Hndt. A los partidos reparte el Hare.
    Si el reparto a partidos se hace por St. Lague se obtiene casi idéntico resultado.
    En Baleares IU (21.626 votos) le quita 1 escaño al PP que en Hare tenía 4 a 54.201 votos
    En Canarias IU (47.850 votos) le quita 1 escaño al PP, que tenía 8 a 55.704 votos.
    En Cataluña UPyD (36.668 votos) le quita 1 escaño al PSC que tenía 16 a 57.520 votos.

    Me encantaria intercambiar ideass con Ud. (manuelripolles@hotmail.com)

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