¿Piensas o tuiteas?


angrytweetsComo cualquier herramienta, la red social Twitter (o servicio de microblogging, tanto da) puede tener un buen uso y muchos malos usos. Y lo normal, como con cualquier herramienta, es que predominen los últimos sobre el primero, al fin y al cabo los aficionados siempre somos más que los expertos. Pero es que lo de Twitter es demasiado, confieso que a veces me supera. Porque vale que a casi cualquiera nos gusta tener seguidores, muchos a ser posible. No necesariamente los 44 millones que tiene Justin Bieber, a pesar de lo poco que tiene que decir, pero desde luego los 700.000 que tiene Arturo Pérez-Reverte, que sí tiene mucho que decir, y lo hace, son algo envidiable. Pero es que las estrategias de algunos para tener presencia y seguidores en Twitter rozan lo patológico. Y eso que el propio sitio web controla un poco la agresividad de algunos usuarios mediante sus reglas de seguimiento y buenas prácticas.

Aún así pasan cosas como que:

– Hay usuarios, muchos, que tuitean noticias de los periódicos cada pocos segundos, dejando patente que tan solo leen los titulares. Me los imagino con el piloto automático, leyendo los titulares y buscando enseguida el pajarito para poder “compartir” la noticia con sus muchos seguidores, que seguro que no se hubieran enterado de otro modo, pobrecillos.

– Hay quienes te siguen y, si no les sigues de inmediato, te dejan de seguir y vuelven a seguirte, de modo que no puedas dejar de darte cuenta. Así hasta que te cansas y les sigues tú también. O les bloqueas, claro. Una vez me encontré con uno que seguía y era seguido por un número altísimo de usuarios, digamos 38.453, el mismo en ambos casos, y que, al mismo tiempo, había enviado 38.543 tweets. Un caso patológico de manual.

– Otros hay, demasiados, que cuentan al mundo, sin pudor ni sentido de la medida algunos, el mucho sueño que tienen, lo aburridos que están, el bocadillo que se van a comer, el programa de televisión que están viendo … fascinante todo ello. Sus followers somos mucho más felices sabiendo todas esas cosas. Y si encima envían foto del bocadillo, ya ni te cuento. Son inofensivos, desde luego, pero qué pelmas.

– Los que no son inofensivos son esa jauría que aprovecha Twitter para liberar sus peores instintos, disfrazados muchas veces con la coartada de su supuesta “sensibilidad social”. El reciente caso del accidente de la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha sido un ejemplo brutal de lo repugnantes que pueden llegar a ser algunos usuarios de esta red social, tan propicia a las manifestaciones “en caliente”.

Pero aún entre quienes no usan Twitter para exhibir su miseria moral, para hacernos partícipes de su interesantísima rutina diaria, para acosarnos o para contarnos lo que ya sabemos o podemos saber fácilmente, cuesta encontrar a quien sea capaz de no sólo aportar información interesante, sino de debatirla. Y es que los 140 caracteres de Twitter, que si nombras a alguien se quedan en menos, limitan mucho. Por más que uno se esfuerce, es casi imposible decir exactamente lo que quiere en tan poco espacio. Y si no te esfuerzas, si tan solo pretendes ser el más rápido en responder, ni te cuento.

Vamos, que Twitter puede ser un magnífico medio de comunicación para unos pocos, muy pocos, que saben como sacarle partido. Pero para la gran mayoría no es más que otra medio para aportar ruido y para formar parte de una estadística de temas candentes, los llamados Trending Topics. Y es que Twitter, desgraciadamente, se parece demasiado a la conversación corriente de cafetería, igual de tópica, ruidosa y desordenada, con la misma competencia para ver quien se hace oir por encima del griterío. Aunque con dos únicas ventajas, en mi opinión: que al menos nadie te interrumpe cuando tuiteas (con lo que odio que me interrumpan cuando hablo) y que puedes hacer unfollow o bloquear a quien te disguste, que eso sí que sería un lujazo poder trasladar al “mundo real”.

De lo que no hay duda es de que el hombre es el único animal que tuitea sin necesidad. Y ahora voy y lo tuiteo.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Reflexiones y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a ¿Piensas o tuiteas?

  1. Gran artículo Alex,
    twitter es un micromundo, un altavoz. Y dar con la clave es difícil. Hay tuits que los vomitas y otros que los digieres. Yo cada vez tuiteo menos y procuro que sean más digeridos.

  2. manuel ruiz dijo:

    ¡Ah, malandrín desalmado!
    ¡Ah, grandísimo felón!
    Vos ahora estáis asustado
    por algo que en el pasado
    ya me causó desazón.

    La emisión de la opinión
    en escasos caracteres
    es campo sin excepción,
    donde el bruto hace expresión
    de sus torpes pareceres.

    Y encima si se le deja
    lapidar y ocultar mano
    se les sirve ya en bandeja
    la oportunidad pendeja
    de hacer piras con humanos …

  3. Peri dijo:

    !!!!¡Ara vas y lo tuiteeas!!!!, muy cierto lo que dices Alex, me alegra saber que no soy el único que piensa que esto tan de moda (redes sociales) generalmente, no es más que el vomitório, o la letrina, donde todos/as los/as que tienen vomitona o diarrea mental depositen sus desechos.

    Muy bueno tu comentario SR, MANUEL RUIZ, muy acetadamente rimado, si señor.

  4. Pilar dijo:

    De nuevo tarde… pero te leo, te leo, con retraso… y así mejor, que llego a todos los comentarios ¡excepcional el de manuel ruiz! Mis más sinceras felicitaciones

    Efectivamente Twitter es una conversación de cafetería sin ruido ambiente pero es que las mejores y más profundas conversaciones las he tenido en una cafetería o en una sobremesa y no en la mesa de mi despacho ni detrás del pupitre de la escuela

    Lo de los 140 caracteres es fantástico para obligarnos a ir al grano y seleccionar la palabra justa, máxime teniendo en cuenta que los tuiteros no suelen utilizar lenguaje abreviado o tipo SMS. A mi, si no me frenan, utilizo 1.400 caracteres para lo mismo que puedo resumir en 1 ó 2 tuits

    Si Facebook es un escaparate, Twitter es un altavoz y prefiero la palabra a la imagen… ¡Como disfruto con el ingenio de la gente, aunque tengan ese puntín de mala leche y acidez! Todos tenemos nuestros límites acerca de lo correcto y lo incorrecto; encontrarte con un pedazo asno en internet que se alegre de las desgracias ajenas no quiere decir que ese mismo asno no se encuentre a tu lado en la cafetería real donde te está tomando tu relaxing cup of café con leche y no puedas evitar oir sus exabruptos

    Eso si, nunca deberíamos olvidar que la palabra escrita no se la lleva el viento

    ¿A qué hubieras preferido que los comentarios también estuvieran limitados a 140 caracteres?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s