Dos formas de entender la política (nueva formulación de la “teoría de las dos orillas”)


cartel-anguita-1993Han pasado unos veinte años desde que Julio Anguita nos ofreció su “teoría de las dos orillas” según la cual en el espacio político español había sólo dos verdaderas opciones: por un lado el PP y el PSOE, partidos “de derechas”, aliados con los poderes económicos, y por el otro, como única representante de los trabajadores, la coalición Izquierda Unida, de la que él fue coordinador durante algo más de diez años, más o menos toda la década de los noventa, al tiempo que secretario general del Partido Comunista.

Confieso, sin necesidad de que me torturen, que yo votaba a Izquierda Unida en aquellos tiempos, todas las veces que se presentó Anguita como cabeza de lista, desde 1989 hasta 1996. Como excusa sólo puedo alegar que yo era entonces un veinteañero ignorante. No como ahora, que soy un cuarentón ignorante.

El caso es que ya por entonces tenía más que claro que PP y PSOE eran poco menos que indistinguibles, aún antes de que el PP gobernara a nivel nacional. Y que en cuanto a corrupción y abuso del poder el PSOE llevaba mucha ventaja tras una década de felipismo, predominio casi absoluto de los gobiernos socialistas en todos los niveles, beautiful people y cultura del pelotazo. Eso sí, desde entonces el PP ha igualado el marcador, como poco.

Así que como ciudadano concienciado y “de izquierdas” (sí, sí, yo me consideraba “de izquierdas”, que era “lo que había que ser”, al menos en mi entorno) alguna confianza deposité en la coalición Izquierda Unida desde que nació en 1986, al calor del referéndum sobre la OTAN, y aún a pesar de lo poco que me ha gustado siempre el comunismo.

Pero los años pasaron y las buenas intenciones, que supongo que las había, se fueron diluyendo. Del “programa, programa, programa” de Julio Anguita se pasó al “pillar cacho a cualquier precio”, ejemplificado de modo extremo en el caso de Javier Madrazo, coordinador de Ezker Batua, el nombre o la marca de Izquierda Unida en el País Vasco, que formó parte durante ocho años, del 2001 al 2009, del gobierno del inefable Juan José Ibarretxe. ¿Y qué pintaba un político de izquierdas, supuestamente internacionalista, en un gobierno nacionalista de derechas? Pero es que Izquierda Unida de internacionalista tiene más bien poco, y de nacional menos todavía. Lo suyo es el nacionalismo de pequeña escala, con el que ha ido confundiéndose progresivamente. Ese mininacionalismo antiespañol por definición, al que se adhirió la rama vasca de Izquierda Unida cuando firmó en 1998 el infame Pacto de Estella.

Tras la retirada de Anguita, un político al que nadie puede dejar de reconocer su integridad, se esté o no de acuerdo con él, yo ya tenía más o menos claro que no iba a seguir votando a IU, pero lo del Pacto de Estella fue la puntilla. Después de eso me iba a dar igual lo que hicieran, que no les iba a votar en ningún caso. Lo que no me esperaba es que su degeneración, su incoherencia y su oportunismo iban a llegar tan lejos como lo han hecho. No es ya sólo que apoyen o que formen parte de los corruptos gobiernos socialistas de Andalucía, que tras tres décadas ininterrumpidas bajo el dominio del PSOE, con o sin compañía de IU, sigue siendo la región más atrasada de España, junto con Extremadura; o que hayan participado alegremente en el saqueo de las Cajas de Ahorro, causa primera del rescate encubierto a España, aunque ahora quieran hacernos creer que lo hacían obligados (hay que tener poca vergüenza); o que pacten con o más o menos disimulo con el PP en numerosos ayuntamientos (lo que no me parece tan mal, mejor en todo caso que hacer de mamporreros del PSOE en toda circunstancia); o que defiendan los privilegios de los políticos con el máximo entusiasmo y convicción (véase el caso de los coches oficiales del Ayuntamiento de Madrid); o que se inflitren en todos los movimientos sociales, fagocitándolos y hasta pretendiendo hacernos creer que los han fundado ellos mismos. Pero todo eso, con ser impresentable, es superado de largo por el cinismo de que han hecho gala respecto de las protestas ciudadanas organizadas a partir del 15M, que han pretendido aprovechar en beneficio propio, hasta el punto de que los diputados de Izquierda Unida en el Congreso de los Diputados ¡¡llegaron a rodearse a sí mismos!!

La absoluta incoherencia, desfachatez y falta de escrúplos con la que actúa Izquierda Unida, cada día más entremezclada con los mininacionalismos y coqueteando siempre con el mundillo antisistema, sin que a sus cargos públicos les produzca ningún rubor, no parece tener límite. Normal, las encuestas les dan entre un 10 y un 15% de intención de voto, así que para qué van a cambiar. Luego, si llegan a gobernar en algún ayuntamiento o cogobernar en alguna comunidad autónoma siempre podrán echar la culpa de su ineptitud a “la derecha”. Porque ellos nunca son responsables de nada, eso es bien sabido.

Así que hoy, como hace veinte años, sigue habiendo dos orillas en la política española. En una están el PP y el PSOE, bien acompañados por CiU, PNV y otros partidos regionales y, por supuesto, por Izquierda Unida. En esa orilla lo que cuenta son las estrategias para repartirse la tarta del poder, sea en forma de gobiernos de un rango u otro, de consejos de administración de empresas públicas, de cajas de ahorro o de televisiones autonómicas, de concejalías de los ayuntamientos, de coches oficiales, retribuciones “especiales” o cualquier otra cosa que se pueda saquear de los recursos públicos. Y en la otra orilla encontramos a UPyD y creo que a algunos otros partidos, así como a numerosos ciudadanos (que no “el pueblo”, ese ente que no tengo muy claro lo que es pero que en el caso español deja mucho que desear) y diversas organizaciones y foros empeñados en regenerar el sistema democrático para que deje de ser lo que hasta ahora ha sido, el negocio de unos cuantos aprovechados, y llegue por fin a ser lo que debe, un tablero de juego y unas reglas para la convivencia y la prosperidad de nuestro país, sin excluir a nadie, ni siquiera a los que no saben aceptar sus reglas, que es la mayor grandeza de la democracia al tiempo que su mayor debilidad.

Mientras no se demuestre lo contrario y si las cosas no se tuercen, UPyD es en estos momentos el partido político con más presencia, influencia y expectativas de crecimiento entre los de esta orilla. Nosotros también tenemos siempre presente lo de “programa, programa, programa”, aunque no lo repitamos tan machaconamente. Y, curiosamente, el lema electoral del año 2011, con el que yo mismo me presenté como cabeza de lista en Guadarrama, fue el mismo con el que IU, encabezada por Julio Anguita, se presentó a las elecciones generales de 1993: LA ALTERNATIVA NECESARIA.

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12 respuestas a Dos formas de entender la política (nueva formulación de la “teoría de las dos orillas”)

  1. Descubro, con cierta sorpresa, que tenemos más cosas en común de las que ya sabía 😀

  2. Quiero pensar Álex que en este país exista esperanza de que otras formaciones políticas sean capaces de regenerar las instituciones y el estado democrático, pero permíteme que tenga mis dudas pues también salpican escándalos (o eso denuncian algunos medios de comunicación, seguramente malintencionados) a UPyD. Lo que está claro es que todavía no habéis podido demostrar nada, ni en un sentido ni en otro, así que podéis contar con un voto de confianza.
    Un saludo.

    • alexroa dijo:

      Pues gracias por la confianza. Llegará el momento en que tengamos que demostrarla, y no creo que tarde. En cuanto a los “escándalos” están más que manipulados y magnificados por los medios que nos quieren bien, El País o Público, por ejemplo. El día menos pensado saldrán con que Rosa Díez le quitó las ceras de colores a un niño cuando iba a la guardería.

  3. El Pasador dijo:

    “La absoluta incoherencia, desfachatez y falta de escrúplos con la que actúa Izquierda Unida, cada día más entremezclada con los mininacionalismos y coqueteando siempre con el mundillo antisistema, sin que a sus cargos públicos les produzca ningún rubor, no parece tener límite… ”
    Me gustaría saber a que te refieres con lo de “mundillo antisistema”, entiendo que a los movimientos sociales en contra de la estafa que los verdaderos antisistema llaman crisis, esos que les importa una mierda el sistema porque su único objetivo es llevárselo crudo … pues entonces soy un antisistema, porque no se puede ser otra cosa … bueno sí un lameculos de los corruptos.
    Desfachatez y falta de escrúpulos es la que se le empieza a ver a UPyD … no digo que haya que posicionarse a la izquierda o a la derecha, pero estar en cada momento donde mejor “pinte” para lograr el poder no dice nada bueno como opción.

    • alexroa dijo:

      A mí me parece estupendo que haya movimientos y personas antisistema. Lo que me parece una caradura enorme es proclamarse antisistema y al mismo tiempo cobrar un sueldo de diputado o de concejal, o pedir créditos a los “malvados” bancos y encima luego no devolverlos. Todas ellas cosas que hace Izquierda Unida. Y lo de rodearse a sí mismos en el Congreso ya es para nota. Y es que no se puede estar en misa y repicando, o una cosa o la otra. En cuanto a la dicotomía antisistema/lameculos de los corruptos, evidentemente no la comparto. Hay otras opciones, siempre las hay, al menos para las personas mentalmente adultas.

  4. manuel ruiz dijo:

    Creo que los cuatro primeros comentarios a este artículo perfilan perfectamente mucho de lo que es UPyD. Que dos portavoces municipales, que me consta se conocen desde hace años, hablen por primera vez de antiguas filias políticas es muy aclarador de la transversalidad que UPyD defiende y, en mi humilde parecer, El Pasador como tantos otros no acaba de entender. Gran artículo.

    • alexroa dijo:

      Soy dolorosamente consciente de lo poco que nos entiende la gran mayoría de nuestros compatriotas. Pero me compensa de sobra coincidir con aquellos a quienes considero de mayor categoría intelectual, o al menos más auténticamente críticos y analíticos, como sois Fernando y tú. Porque lo de criticar es una cosa seria. Ahora mismo ando peleándome con la “Crítica de la razón práctica” de Kant y de momento me está pegando una paliza.

  5. Peri dijo:

    En mi opinión, aunque realmentete, no sea relevante en ningún aspecto, es que todos los partídos políticos que existen actualmente en España, (excepto UPyD a no ser, que demuestre lo contrario), son clubs de prostitutas/os políticas/os y chorizos/as físicos, (sin ánimo de ofender a las prostitutas), hasta el momento, todos sin excepción, han prostituido sus “ideales” en beneficio propio, por tanto, yo, siempre he votado en blanco, hasta que apareció UPyD, espero que la pérdida de mi virginad electoral, no sea en vano, jejeje que comentário más sexualmete enfocado ¿no? en que estaré pensando?
    Bromas aparte, no me extraña que nuestros compatriotas no sean capaces de ver claramente que hay una alternativa real de salir de las garras de esta mafia a la que alimentamos y pagamos sus caprichos y desmadres, pero es que no es de extrañar, han eponzoñado tanto todo, que la mierda, no los permite ver el horizonte.
    Un abrazo Alex.

  6. Pilar dijo:

    Respeto mucho a Julio Anguita a pesar de que de vez en cuando no esté de acuerdo con él; por ejemplo, cuando defiende al alcalde de Marinaleda en sus robos a los supermercados… será que mi concepción de la propiedad privada es “muy de derechas”.

    Esta vez no me ha gustado la entrada: que IU no es la panacea de la democracia española lo sabemos todos los votantes de UPyD, sin embargo no creo que se merezca tantos párrafos enfangándola: quien tenga ojos, que vea y quien tenga oídos que oiga, que sus acciones ya les sitúa a la altura del betún.

    En cuanto a colarse en los movimientos antisistemas ¡ya les gustaría! Por eso los del 15M han creado su propio partido político.

    Lo de rodear el Congreso ¿qué quieres que te diga? Una pose: esto no hace a IU mejor ni a UPyD peor a pesar de que para mi lo incorrecto era quedarse en el Congreso y lloriquear porque la soberanía popular se veía amenazada… por dios, que parecía que íbamos a empezar la del 36 ¡Un poquito de por favor, que los que no pertenecemos a La Casta nos tenemos que hacer oir! Y que La Casta pida las sales simulando un vahído, cuando los demás pedimos soluciones, buena gestión, asunción de responsabilidades, reducción de privilegios, ya es de órdago. Parafraseando a Goethe: “Ladran, luego cabalgamos”

    • alexroa dijo:

      Mis sentimientos hacia IU son diferentes de los que pueda tener hacia PP y PSOE, ya que, como relato en el post, fui simpatizante y votante de IU durante una década, desde 1986 hasta 1996. De la confianza perdida puede venir una cierta inquina que tú has detectado correctamente. No quiero ni imaginar la que podría tener con UPyD, tras todos estos años de compromiso activo, si viera que se desliza por el terreno de la incoherencia, la demagogia, el oportunismo y la corrupción. Eso que algunos dicen que ya hay en UPyD pero que yo no lo veo, salvo en muy pequeño grado en los tres primeros aspectos (no es posible la coherencia total salvo en caso de pensamiento único, y en UPyD hay opiniones variadas) y en absoluto en el último de ellos, digan lo que digan algunos bulos que corren por ahí.

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