El precio de la libertad (Por José Manuel Ferradas)


LibertadUn amigo, que goza del hábito del sentido común en todo aquello que no le atañe, me cedió en sutil préstamo un par de frases que, hiladas, intentan dar sustento a eso tan duro y cotidiano como es andar la vida. “Sopesa siempre las opciones” y “Si te compensa te conviene”.

Con un par, nunca mejor dicho.

A veces pienso  cómo sería el presente con el solo cambio de un acento. Cómo andarían los asuntos si hubiera ocupado en aquel momento el otro asiento del balancín caprichoso. Quién nadaría entre las olas de mi cerebro si hubiese tomado la dirección de una nube y no la del conocimiento.

Tan lejos me encuentro de la verdad que aún me permito la soberbia de reconocer que solo soy dueño de mis elecciones. Dueño de optar por quién me aportará las dudas suficientes que me encaminen al laberinto. Y sus decisiones hablarán por mí.

Tenemos el miedo tan arraigado que nos cuesta aceptar que no somos mas libres que lo que nos conceden. Que lo que nos conceden aquellos que nosotros decidimos que nos lo concedan. Y esa es la enorme grandeza de elegir en libertad cual será tu atadura.

El absoluto no existe y menos en algo tan dúctil como los sentimientos. El único camino a lo veraz es hacernos versátiles. Ser fluido y amoldar tus deseos a tus posibles, tus manos a los cuerpos ajenos y tus sueños a tus necesidades.

La libertad es un camino que se forma con las arenas de todos los desiertos que cruzaste, las piedras que sorteaste gruñendo versos de zampoña manados del aire caliente en tu cabeza y con la huella de cada paso que conduce a otro que se hace origen de los posteriores.

La libertad te inventa cada día mientras salta pizpireta a tu alrededor. Vende guiños en el aire y te hace creer que dominas el entorno, que nada impedirá que gires al azar tu veleta y luzca el sol inmenso sin horizontes.

Con el tiempo la comprendes mortal y descubres que solo la capacidad de elección mantiene su vida entre tus dedos y aprendes qué es el libre albedrío.

Porque el precio para comprar la libertad es ese, su pérdida.

José Manuel Ferradas

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5 respuestas a El precio de la libertad (Por José Manuel Ferradas)

  1. Yolanda Guío dijo:

    Qué vaivén de reflexiones, qué riqueza de matices, qué dura la libertad y qué necesaria su búsqueda y su alabanza. NO TE DETENGAS. Gracias Manuel.

  2. José Manuel Ferradas dijo:

    De jóvenes exigimos la libertad como un regalo. El tiempo nos enseña su limitación, su precio y cómo ganarla con cada gesto, con cada latido.
    Un abrazo

  3. manuel ruiz dijo:

    La libertad, amigo Ferradas y lectores variopintos, es la bendición y la maldición. La opción implica exclusión, siempre: esto o lo otro. Algunos preferirían no poder elegir para no tener que elegir. Yo siempre he preferido elegir aun a riesgo de la casi segura ….. ¡tremenda hostia!.
    ¿Precio? Andres Calamaro dixit: Puse precio a mi libertad, y nadie quiso pagarlo …..
    (Cualquier día voy y escribo otro artículo para Alex. Acabo de salir de mis revisiones de próstata y tengo algo de tiempo….)

    • manuel ruiz dijo:

      ¡Total …. pa lo que me pagan …..!

      • José Manuel Ferradas dijo:

        Querido tío Nono:
        La libertad, como bien nos enseñó Moustaki, “est une perle rare”. Esa elección por la que vuesa merced y uno mismo llevamos solo una vida litigando.
        un abrazo.

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