El mono contra el hombre (Por Óscar Ibáñez Vicente)


SimiocraciaOjo por ojo y todos nos quedaremos ciegos

Mahatma Gandhi

———————-

Aleix Saló dijo muy acertadamente que vivimos en una simiocracia, un gobierno lleno de simios incapaces, torpes y sin mérito alguno que llevaban las riendas de nuestro país y en parte, de nuestras propias vidas. He de completar esta afirmación, con una pequeña aportación:

Estamos gobernados por simios, en un país lleno de monos

Efectivamente. El mundo está lleno de monos. No me refiero al mono de selva, sino al simio de mente, de ética, de principios, ser humano por fuera, animal que se rige por impulsos por dentro.

Hoy, ha tenido lugar un crimen que ha golpeado de lleno en la conciencia de bastante gente, inclúyase el que escribe, donde una representante pública ha sido tiroteada a plena luz del día, muriendo en el acto. Ante tal acontecimiento, la opinión general, variada, tiende no obstante a bipolarizarse (como no) en nuestro país: Los que aplauden y los que denuncian el hecho.

No voy a entrar en si la mujer que ha realizado el asesinato tenía motivos, o los dejaba de tener. Siempre he partido de la premisa, de que nadie es juez para arrebatar la vida a otra persona; haya hecho mil y una barbaridades, no es justo que se pague con la Ley del Talión, idea legal de hace más de dos milenios por la que se rige mucha gente que pide justicia y no le tiembla la mano al pedir la cabeza de alguien escudándose en los Derechos Humanos.

Donde sí voy a entrar, es en el matiz que alcanza la violencia poco a poco, en la banalización de ésta por parte de la población, convirtiéndose paulatinamente en un “todo vale” contra los poderes públicos que administran peor o mejor el país. La gente no comprende, que estado democrático no significa solo que haya un imperio de la ley o unos servicios sociales. Esto corresponde al estado de derecho, y al estado social. Tampoco consiste solo en votar cada determinados años a determinados partidos políticos, base de la democracia representativa, y que cada persona es un voto (aunque en la práctica no sea así).

El estado democrático, tiene una premisa básica: Que cada ciudadano, puede pensar como desee, mientras no atente contra los derechos del prójimo, manifestando sus ideas, e incluso proponiendo otra clase de estado, si lo pide en el propio marco democrático, no mediante un tiro a bocajarro, o colocando una bomba en el coche del representante de turno.

De ahí que no comprenda en muchas ocasiones, como una persona puede alegrarse de una muerte ajena, sea político o panadero.

La indiferencia es lógica en cierto modo: Cada día mueren decenas de miles de personas, y poco o nada nos importa. Una muerte más, no perturba el sueño de muchos.

Pero el brindar a la hora de la muerte de una persona por tres tiros a quemarropa, me resulta poco digno, más cuando normalmente en el caso de cualquier político, se alude a que esa persona es una corrupta, ladrona, asesina e hijo de su madre, ya que ha atacado los derechos más fundamentales de la población, derechos que se le han negado en ese momento al asesinado. Por tanto, la corrupción no se sana juzgando y educando, sino con un tiro en la tapa de los sesos. Interesante concepto de justicia social simiesca.

El mono de turno, no entrará a preguntarse si realmente esa persona es culpable o no de lo que se le acusa, ya que no entiende de justicia. Tampoco se pone en el lugar de la víctima, ya que ninguna de las personas subyugadas (muchos monos entre ellos) robarían un euro de las arcas públicas, y se dedicaría a vivir de la sopa boba.

Eso es solo propio del político fascista y opresor, ya que el cerebro del mono, solo debe aceptar ideas simples, aplicables a todo el mundo, porque todo el mundo es igual en su conciencia, ética y moral.

Por otra parte, la banalización de la violencia, parte de dos premisas básicas: La cosificación de los políticos y la justificación violenta:

La cosificación del político, sucede en el momento en el que no hay dinero en las arcas públicas, y se destapa la corrupción. El administrador, pasa de persona a cosa, ya que se le culpa de la situación económica y por tanto, hay que tirarle piedras hasta que inyecte crédito para volver a tener la vida de la clase media estándar española: Vacaciones anuales en Marbella mediante crédito de consumo, hipotecas a go-go a 200 años y economía sumergida ladrillil.

Una vez esa inyección se suceda, por arte de magia y como si le hubieran dado cacahuetes gratis, al mono se le olvidarán los casos de corrupción, las causas de la crisis en el mercado crediticio, y la democracia de mala calidad en la que vive. Su agresividad bananera, estará bajo mínimos, ya que puede ser feliz. La revolución de la selva, pasará al típico conformismo aplatanado.

La justificación de la violencia, se produce en cuanto el mono se da cuenta de que los medios democráticos son demasiado aburridos. Es mucho más sencillo reventar cabezas con adoquines que concienciar y educar a la población y nuevas generaciones de que hay que limpiar la selva, y de que la democracia ni es votar cada cuatro años, y que la corrupción no es solo cosa de los políticos.

Si le quitan su palmera preferida, la solución es prender fuego a la casa del leñador. Faltaría más, porque así se arreglan las cosas. La ley de los hombres, pasa a la ley de la selva, y el reventar escaparates y quemar contenedores, se convierte en algo irreprochable y necesario por el malestar de muchos monos. Es mejor quemar contenedores y reventar cristales que un mono se quede sin palmera, ya que las llamas provocadas, seguro que la harán aparecer espontáneamente.

Y por ello, el mono aplaude: no se pondrá en el lugar de los familiares, porque a el nunca le podría pasar algo así, no piensa en el fracaso humano que se ha producido al producirse una excitación y felicidad cuando una persona es asesinada, tampoco dejará de juzgar casos que no han sido sentenciados, ni pensará que quizá está siendo manipulado en pos de una violencia mucho mayor.

Preferirá hacer demagogia con las palabras, usando eufemismos, calificándolo de “violencia política”, comparándolo de un modo populista con otras muertes con distintos motivos en los medios de comunicación sin saber nada de casuística penal ni hacer preguntas a especialistas, un aquelarre, un “Aló Presidente” macabro que juega con los muertos, cuando lo único que hay es un cadáver de una mujer asesinada y una familia destrozada.

Ni más, ni menos.

Si la supuesta justicia de los muchos que se autodenominan pueblo es coser a tiros a los corruptos, es el uso del odio y de la muerte contra la corrupción, y el ensalzamiento de cadáveres de gente que se suicidó presuntamente por su situación económica para justificar asesinatos, si el cuchillo y la pistola gana a la razón, me niego a formar parte de ese pueblo y me declaro apátrida.

La violencia realmente no ha solucionado nada, la violencia es la última arma del hombre, y la primera del mono, de la bestia, la violencia solo logra más violencia, y a base de violencia, no hay justicia ni venganza. Solo ruinas y muerte.

Iré preparando el billete.

Siempre discutible, siempre escuchando y siempre aprendiendo:

Óscar Ibáñez Vicente

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Colaboraciones y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a El mono contra el hombre (Por Óscar Ibáñez Vicente)

  1. villuela dijo:

    Realmente el estado democrático consiste sólo en que la gente elija a sus representantes; que cada uno pueda pensar como desee, mientras no atente contra los derechos del prójimo se corresponde con el estado liberal.

    Y estado de derecho no es lo mismo que estado de leyes y reglamentos, o al menos yo lo entiendo así.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s