Tal como éramos (Siete años, siete elecciones, siete historias)


UPD_22-02-08_f05Éramos jóvenes e ingenuos. O quizás sólo algunos eran jóvenes y sólo algunos otros eran ingenuos. Y hasta puede que alguno fuera ambas cosas a la vez, ya no estoy del todo seguro. El caso es que a los que seguimos en la brecha nos gusta recordarlo así, sensibleros como somos. Lo que sí es seguro es que nuestra ignorancia política era enorme, colosal incluso. Afortunadamente, aunque inmensa, era una ignorancia ligera, tenue, no pegada a la piel. Esa esponjosa ignorancia que es producto del total desconocimiento de alguna materia, y no aquella otra densa, pastosa, que forma un caparazón impenetrable, y que sólo se consigue tras muchos años dedicado a esa materia sin haber aprendido nada más que a recitar eslóganes, a dividir a los españoles en buenos y malos, propios y ajenos, a aplaudir mucho a los tuyos y a aborrecer aún más a los contrarios.

No era pues difícil desprenderse de aquella suave ignorancia y aprender cosas nuevas. Y qué mejor ocasión que las campañas electorales, esos momentos en los que los partidos políticos se visten con sus mejores galas y se exhiben en la pasarela pública, y que no duran los quince días que dice la Ley, sino al menos tres o cuatro meses. Y eso cada año, pues prácticamente no hay uno sin elecciones, sean europeas, generales, autonómicas o locales.

Y así, a los pocos meses de nacer UPyD en septiembre de 2007, ya estábamos envueltos en la campaña de las elecciones generales del 9 de marzo de 2008. El pistoletazo de salida, como suele decirse, tuvo lugar el 12 de enero con la presentación de candidatos en el Teatro Alcázar de Madrid, primer acto al que asistía como afiliado de UPyD y que ya he contado por aquí en alguna ocasión. Lo que no he contado fue lo que me pasó justo antes, repartiendo octavillas que anunciaban el acto en una boca del metro de Sol. Allí estaba yo, obsequiando a los madrileños con las últimas hojas que me quedaban del taco de quinientas que me había tocado en suerte. Y frente a mí, al otro lado de la boca del metro, lo que ahora llaman un hombre subsahariano, es decir, un negro de África de toda la vida. No recuerdo exactamente si de Ghana o de Costa de Marfil, pero de por ahí me dijo que era cuando, con grandísima amabilidad, se acercó a mí y me dio unos sabios y expertos consejos sobre reparto de propaganda, “Compro oro” en su caso, “Ofrezco ideas” en el mío: que se la entregara a los que salían del metro, no a los que entraban (muy lógico y sensato); que lo hiciera de modo lateral, no de frente, que es más agresivo; y, sobre todo, que sonriera. Esto último era más fácil para él que para mí, no había más que verle, todo sonrisa, amabilidad y solidaridad con los compañeros repartidores de propaganda. Y a mí siempre me ha costado un poco sonreir a los desconocidos. Y a veces hasta a los conocidos, esa es la verdad.

******

Klaus

Ni Klaus pudo con el entusiasmo magenta

Aún no nos habíamos recuperado del éxito de aquellas elecciones (porque que un partido nacional recién creado consiga entrar en el Parlamento, aunque sea con un escaño, siempre se puede considerar un gran éxito) y ya estábamos inmersos en las autonómicas del País Vasco y de Galicia, el 1 de marzo del año siguiente, el 2009. No había tenido lugar aún el Primer Congreso de UPyD y nuestro joven partido era todavía un magma de ilusión, energía y, por qué no decirlo, desorden y hasta un cierto caos. Todo era un reto y por lo tanto todo era posible. Por ejemplo, dirigirnos varios cientos de afiliados de toda España en autocares y automóviles particulares a la presentación de candidatos para las elecciones gallegas que tuvo lugar en Santiago de Compostela el sábado 24 de enero y conseguir llegar a tiempo a pesar de la oposición del ciclón Klaus, empeñado en derribar eucaliptos de 20 metros y colocarlos en nuestro camino. Fue con Klaus, por cierto, cuando se empleó por primera vez en los medios de comunicación españoles el término “ciclogénesis explosiva”, tan popular hoy en día.

Andoain

Andoain, 25 de enero de 2009

No conformes con luchar contra el tiempo meteorológico, tras la presentación de candidatos en Santiago emprendimos una carrera contra el cronológico para conseguir llegar al día siguiente, domingo 25, a un frontón de Andoain, en el corazón de Guipúzcoa, donde se presentaron los candidatos para las elecciones vascas. Como ya escribí sobre aquello hace tiempo, me permito aquí el narcisista ejercicio de la autocita, que al fin y al cabo no creo que vaya a mejorar lo que entonces escribí: “… el riesgo y la emoción de los enormes árboles arrancados por el viento que bloqueaban las carreteras se quedó en nada para mí en comparación con el sentimiento que imperaba en aquel frontón de Andoain, sobre todo cuando subieron al escenario la madre y la viuda de Joseba Pagazaurtundua para acompañar a Rosa y a varios de los candidatos. Como digo, era una mañana lluviosa y todo el mundo llevaba paraguas. Pero yo no quise coger ninguno ni refugiarme bajo el de algún otro. Así podía disimular que el agua que resbalaba por mi cara no era tan sólo la de la lluvia“.

******

Europeas2009

Pegando carteles en Colmenarejo, mayo de 2009

Casi no nos había dado tiempo a secarnos cuando ya andábamos de nuevo metidos en faena, pegando carteles con la cara de nuestro cabeza de lista para las elecciones europeas del 7 de junio de 2009, Francisco Sosa Wagner, que repite posición cinco años después. Como los afiliados de la Sierra Noroeste de Madrid éramos una piña entonces, lo mismo pegábamos carteles juntos en Guadarrama que en Valdemorillo, Colmenarejo, Alpedrete, Torrelodones, Villalba o Galapagar. O bien hacíamos una caravana para recorrer todos esos pueblos dando la tabarra  a los sufridos vecinos con nuestra megafonía. Y luego lo celebrábamos juntos, vaya si lo celebrábamos. Si no fuera porque mi natural optimista me hace pensar que lo mejor siempre está por llegar, diría que aquellos fueron nuestros mejores tiempos en UPyD. Los amigos de la foto de la derecha podrán darme (o no) la razón. Aunque me da que sí.

******

Carmen de Mairena descansa tras depositar su voto

Carmen de Mairena descansa tras depositar su voto

Pero no todo han sido éxitos en estos siete años de existencia de UPyD. Y, sin lugar a dudas, el más llamativo fracaso fue el que cosechamos en las elecciones autonómicas de Cataluña, el 28 de noviembre de 2010. Fueron aquellas elecciones de infausto recuerdo en las que el partido de Carmen de Mairena consiguió más votos que UPyD, concretamente 6.990 frente a 5.418. ¡En toda Cataluña! Hasta la miseria tiene grados. Pero lo peor de todo fue tener que soportar que el colegio del Raval en el que estuve ejerciendo de apoderado… ¡¡Era el del mismísmo o la mismísima Carmen de Mairena, que se pasó por allí a votar a última hora de la tarde, acompañado/a por un tipo enorme vestido con un traje rojo de Elvis!! La miseria tiene grados, la humillación también.

******

Mucho más grata fue la campaña de las elecciones autonómicas y municipales del 22 mayo de 2011, un gran éxito para UPyD, que obtuvo ocho diputados en la Asamblea de Madrid y más 150 concejales en toda España, y también para mí, que fui uno de aquellos concejales, elegido por mis vecinos de Guadarrama. Aquella campaña fue realmente larga, más de seis meses desde la elección de los cabezas de lista de las distintas candidaturas, durante el otoño de 2010. Con tantos candidatos como éramos también tenían que ser muchos los actos en los que darnos a conocer. Y a mí me tocó, además de la presentación en mi pueblo, participar en uno que se hizo en un teatro de Alcorcón en el que candidatos de varios municipios y el cabeza de lista para la Asamblea de Madrid, Luis de Velasco, hacíamos de teloneros de Rosa Díez, más o menos. Y mientras tomábamos todos juntos un café, minutos antes del acto, comenté que tenía intención de hacer una imitación de Chiquito de la Calzada durante mi intervención. Hubo gestos de estupor y hasta alguno que se echó las manos a la cabeza. Pero no Rosa, que me miró sonriente y, con su habitual aplomo, me dijo que le parecía perfecto, pero que lo importante era que, hiciera lo que hiciera, lo hiciera bien. Uno de los mejores consejos que me han dado en mi vida, ciertamente. Y aunque finalmente no imité a Chiquito, igualmente tuvo bastante éxito mi monólogo estilo Club de la Comedia.

******

Para rematar la faena, el 20 de noviembre de ese mismo año 2011 conseguimos cinco diputados en las Elecciones Generales, cuatro por Madrid y uno por Valencia. Un grandísimo éxito para un partido surgido de la nada apenas cuatro años antes y que había pasado por su tumultuoso y descarnado Primer Congreso hacía dos. Pero, curiosamente, no recuerdo apenas nada de aquella campaña. Sé que pegué carteles, que asistí a varios actos, que buzoneé y que hice de apoderado electoral, como siempre. Pero no recuerdo ningún acontecimiento en particular, y apenas guardo unas pocas fotos. Es como si una gran mancha se hubiera extendido sobre mis recuerdos de esos días.

DiputadosUPyD-2011

Nuestros diputados nacionales, de izquierda a derecha: Carlos Gorriarán, Irene Lozano, Rosa Díez y Álvaro Anchuelo, junto al número 5 por Madrid, Rafael Calduch, que no consiguió entrar. Falta el diputado por Valencia, Toni Cantó.

Creo que fue por entonces cuando empecé a hablar de UPyD en tercera persona, algo que siempre había reprochado a otros compañeros. O sea, a decir cosas del tipo “UPyD debería …” en vez de decir “nosotros deberíamos”. O quizá no fue entonces, pero es algo que ocurrió, antes o después de esos momentos. Es posible que se debiera a que a partir de entonces comencé a ver a los líderes de mi partido en prensa y televisión mucho más que en persona. Y quizás influyó también el hecho de estar yo muy centrado en la novedosa y absorbente actividad de concejal en mi pueblo. Y es que ocupar un cargo público te liga a los ciudadanos a los que representas, más si conoces a muchos de ellos personalmente, como ocurre en los pueblos pequeños y medianos, y puede tender a desvincularte del partido por el que has sido elegido. Ese conflicto lo experimentamos todos los políticos de todos los partidos, y no siempre es fácil encontrar el equilibrio. Yo no creo haberlo perdido, pero no por ello dejo de reconocer la existencia de ese peligro.

******

Absorto como estaba en mi tarea de concejal, compatibilizada con mi trabajo de meteorólogo, no encontré tiempo para implicarme en las tres citas electorales que tuvieron lugar en el año 2012: en Andalucía y Asturias el 25 de marzo, en Galicia y País Vasco el 21 de octubre, y en Cataluña el 25 de noviembre. No encontré tiempo y, para que voy a mentir, en algún caso no encontré motivación. Remember Carmen de Mairena.

Y como en el año 2013 no hubo ningún proceso electoral en España, cosa inaudita en varias décadas, estas elecciones europeas del domingo 25 de mayo son para mí las séptimas en las que he participado en siete años, desde que en noviembre de 2007 me apunté a esta aventura magenta. No sé que recuerdos de ellas se me quedarán fijados para el futuro. Puede que ninguno en particular, que no haya ninguna anécdota sobre la que escribir más adelante. Puede que solo queden estas reflexiones sobre las lecciones aprendidas en estos últimos siete años, sea de boca de un modesto inmigrante africano o de la de la líder política mejor valorada por los españoles; sea del éxito de conseguir más de 70 cargos públicos en la Comunidad de Madrid o del humillante fracaso de obtener menos votos en Cataluña que un partido friki entre los frikis.

Hemos cambiado mucho en estos siete años, sin duda. Para bien y para mal. Hemos crecido hacia fuera, los ciudadanos nos conocen bastante bien y ya casi no es necesario decir aquello de que “somos de UPyD, el partido de Rosa Díez”. Pero yo echo de menos aquellos inicios, quizá algo caóticos, pero repletos de entusiamo, cuando no dudábamos a la hora de afrontar todo tipo de inclemencias, meteorológicas o de cualquier otra clase. Cuando teníamos algo más claro que ahora que estábamos en esto por “lo que nos une” y no por lo que nos separa, de los de fuera y entre los de dentro. Cuando, como decía mi querido amigo Nono, éramos cuatro locos dispuestos a comernos el mundo. Quizás me engañe la memoria, como decía al principio, y no éramos entonces ni tan jóvenes ni tan inconscientes, ni tan ignorantes ni tan entusiastas. Pero así es como lo recuerdo y no son pocos los momentos en los que desearía que volviéramos a ser tal como éramos.

 Dedicado a mis queridos amigos y amigas de UPyD, estén o no estén ahora con nosotros. Ya saben ellos y ellas quienes son.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Reflexiones y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Tal como éramos (Siete años, siete elecciones, siete historias)

  1. Curro dijo:

    Eres un crack Alex! Y lo sabes … :)Gracias por tu blog, amigo, da gusto leerte …

  2. ¡Hala, esa foto de Andoain no la tenía! 🙂

  3. manuel ruiz dijo:

    The way we were. Meteurólogo, has conseguido ablandar mi corazón partío. ¡Un fuerte abrazo y que dure la ilusión! (me voy de caravana y a pegar carteles)

    • manuel ruiz dijo:

      We where, con h en medio. Yo mismo me corrijo. Y cito de la canción: Simplemente elegimos olvidar lo que es demasiado doloroso recordar. Ojalá podamos seguir así …!

      • alexroa dijo:

        Por eso serán las risas lo que recordaremos cada vez que recordemos tal como éramos, leguleyo. Abrazo enorme, para tí, las Marías y las perritas.

  4. Yolanda Guío dijo:

    Gracias por tu recorrido y tu memoria Alex, otros que comenzamos también pronto en UPyD, compartimos vivencias y sensaciones, incluso otras que aquí no tienen reflejo. No es bueno dejarse embaucar por la nostalgia, pero tampoco es bueno no saber de dónde venimos o no reconocer que a veces nos embarga la duda de hacia dónde vamos. Esto nos mantendrá alertas. Dudo luego existo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s