UPyD y Ciudadanos: Vidas paralelas, divergentes ¿y convergentes?


Vaya por delante que no tengo ningún interés, ni particular ni general, en la fusión de UPyD y Ciudadanos, ni en la absorción del uno por el otro o del otro por el uno; que personalmente no conozco a nadie que milite en Ciudadanos salvo a uno, bastante conocido, al que me presentó en una fiesta un amigo común y con el que estuve hablando diez minutos y no he vuelto a saber nada de él; que a los únicos que conozco que hayan estado en el pasado en Ciudadanos-Ciutadans es a unos cuantos compañeros que ahora militan en UPyD, alguno de los cuales es diputado autonómico y/o miembro del Consejo de Dirección de nuestro partido, lo mismo que en ambas categorías, la de diputados autonómicos, nacionales o europeos por UPyD, y la de miembros del Consejo de Dirección de nuestro partido, se encuentra una proporción nada desdeñable de personas que militaron y hasta tuvieron importantes cargos anteriormente en el Partido Socialista Obrero Español, y una anecdótica de exmilitantes del Partido Popular. Sumando todos los “ex” un observador externo y poco avisado podría sentirse inclinado a pensar que para llegar arriba en nuestro partido cuenta como mérito el haber  militado antes en algún otro. Pero eso sería ser muy mal pensado, desde luego, en UPyD las cosas no funcionan así.

No era ese el tema de este post, sin embargo, el de la relación de UPyD con los demás partidos del arco o espectro (que da más miedo) político, sino tan sólo su relación con uno de ellos, concretamente con Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía, C’s para abreviar, tema que ha puesto a nuestro partido en el candelero durante las últimas semanas, a raíz de un artículo de nuestro cabeza de lista en el Parlamento Europeo, Francisco Sosa Wagner, el pasado 19 de agosto, sobre la conveniencia de que ambos partidos dejen de lado sus diferencias y lleguen a acuerdos que puedan fortalecer la opción política que ambos representan o dicen representar.

Y es que la cuestión de la relación o de la falta de ella entre ambos partidos, aunque en esta ocasión haya causado un revuelo importante, es una constante desde los inicios casi simultáneos de UPyD y C’s, o de C’s y UPyD, puesto que el primero nació apenas quince meses antes que el segundo, como si fuera un hermano mayor que ha crecido menos. Esas relaciones han sido bastante bien contadas en un artículo publicado en Libertad Digital titulado “Los diez episodios clave de la la relación entre Rosa Díez y Ciudadanos“, así como en otro del compañero de UPyD Antonio Cervero “Mi visión personal sobre el tema de UPyD y Ciudadanos” que recomiendo por su ecuanimidad, tan de apreciar en estos días de ruido y furia. Tampoco son desdeñables las entradas en Wikipedia sobre ambos partidos, C’s y UPyD, con abundancia de datos históricos, siempre útiles para el conocimiento y debate, y especialmente recomendables para todos aquellos que parecen pensar que el mundo comenzó con el último Congreso de UPyD o, peor aún, con el último tuit emitido por algún destacado miembro de su dirección.

La historia de UPyD y la C’s, que empezó en paralelo y no tardó en diverger, especialmente durante el año 2009, cuando los segundos se presentaron a las elecciones europeas en poco recomendables compañías, parece que en los últimos tiempos tiene tendencia a converger. Obligados por las circunstancias, desde luego, y presionados por algunos medios de comunicación, muy cierto, pero también están en su derecho a hacerlo, lo mismo que en el de criticarnos o alabarnos. Pero el hecho innegable es que la convergencia se está empezando a producir tras varios años de desencuentros, que no son sólo a nivel personal, como aviesamente afirma el líder de C’s, Albert Rivera, que de ingenuo no tiene un pelo. Y si, como se suele decir, la política hace extraños compañeros de cama, el día en que UPyD pierda su pureza ya no tan inmaculada, puesto que hemos pactado no gobiernos pero sí investiduras condicionadas en Alcalá de Henares con el PP y en Asturias con el PSOE (que han incumplido en ambos casos), no será C’s el partido más inapropiado para encamarse, precisamente.

Convendría, por tanto, que todos aquellos aquejados de incontinencia tuitera o feisbuquera, especialmente los más dados a anatemizar a sus propios compañeros (ya decía Adenauer, y bien decía, que los grados de enemistad en orden creciente son adversarios, enemigos, enemigos mortales y compañeros de partido), fueran (o fuéramos) un poco prudentes, que aunque mañana sábado 6 de septiembre el Consejo Político de UPyD apruebe o ratifique el documento sobre política de pactos presentado por el Consejo de Dirección, el debate no se va a acabar ahí, la cosa va a continuar e incluso a arreciar conforme se acerquen las próximas elecciones y, según lo que ocurra entonces, podría ser que se intensificara aún más. Seamos pues todos prudentes en nuestras opiniones sobre el partido Ciudadanos y aún más en las opiniones sobre los compañeros más proclives a pactar con ellos e incluso ir más allá, entre los que no me incluyo, que hoy en día no sólo hay hemerotecas, también hay “capturotecas” que inmortalizan los mensajes incontinentes en redes sociales, por más que luego sus autores quieran borrarlos en  función de cómo cambie el viento. Es bien sabido que quien a captura de pantalla mata, a captura de pantalla muere.

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Como elemento para el debate aporto una gráfica que muestra la evolución de la intención de voto para los principales partidos españoles mes a mes, en base a las diferentes encuestas, a partir de las elecciones generales de noviembre de 2012. Los puntos representan los datos de esas encuestas y las líneas continuas el valor medio mensual. El mes que solo hay una encuesta que muestre datos para un determinado partido sólo hay un punto, lógicamente, y la línea coincide con ese punto. Resultan, de ese modo, unas curvas de evolución de intención de voto mucho más suaves que las obtenidas a partir de una sola fuente, que además suele suministrar datos trimestrales. Y no solo más suaves, también más fiables, por lo que parece.

SondeosWikimedia

Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/7d/ElectionMonthlyAverageGraphSpain2015

Casi al final del gráfico encontramos los resultados obtenidos por los distintos partidos en las recientes elecciones europeas de mayo de 2014. Dejando aparte a los otros partidos y hasta la espectacular irrupción de Podemos, nos fijamos en la línea que representa a UPyD, lógicamente la magenta. Se observa cómo ascendió de modo continuo durante el año 2012 hasta llegar a un valor próximo al 10% y cómo se mantuvo en el entorno de ese valor durante todo el año 2013, un año en el que (¡ojo!) no hubo ninguna cita electoral, llegando incluso hasta el 11 ó 12%. Y se observa también cómo desde el inicio del presente año 2014 la línea dibuja un descenso vertiginoso que la ha llevado hasta el 5% en agosto, acertando de pleno con el 6,5% obtenido en las elecciones europeas de mayo.

El 5% es, por así decir, el umbral de la relevancia de los partidos políticos nacionales. UPyD lo cruzó en ruta ascendente hace tres años y, tras coronar el puerto y llanear por la cima durante un año, ha necesitado apenas unas meses para volver a cruzarlo en sentido descendente. Con un 4,99% de votos no se entra en ningún parlamento autonómico e incluso en el de Madrid, donde hace tres años obtuvimos 8 diputados con poco más de un 6% de votos, podríamos pasar a 0 diputados a poco que bajemos, e incluso sin bajar, consiguiendo el mismo número de votos, puesto que Podemos está tirando, y mucho, de la abstención, cosa que UPyD no ha conseguido en sus siete años de vida.

Es posible que tras este descenso lleguen nuevos puertos, de tercera, segunda, primera o categoría especial. Pero también es posible que no, y que en un futuro más o menos próximo el bipartidismo ya no sea el acomodaticio de los últimos treinta y tantos años, el PP-PSOE, popularmente conocido como PPSOE, situación en la que UPyD pretendía actuar como partido bisagra. Es posible que el nuevo bipartidismo sea el PP-Podemos, que difícilmente se puede convertir en un PPodemos, una situación en la que el declinante PSOE puede ser el que se convierta en ese partido bisagra y en el que UPyD y C’s, de seguir existiendo, se vean reducidos a meros tornillos de la bisagra. Eso sí, uno a cada lado, sin mirarse ni hablarse entre ellos, muy dignamente.

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4 respuestas a UPyD y Ciudadanos: Vidas paralelas, divergentes ¿y convergentes?

  1. Ernesto Ruiz dijo:

    Comparto la esencia de tu artículo y, sobre todo, esa dura conclusión, aunque no la extremaría tanto porque no creo que Podemos vaya a crecer de esa forma ‘imparable’, salvo que le dejemos que así lo haga y consiga hacerse con la abstención.
    Coaligarnos con C’s no me parece descabellado y creo que sería una estrategia acertada, pero para ello habría que empezar por fijar día, hora y lugar. Y tras las conversaciones que se produzcan se sacarán las conclusiones: nos estamos jugando la permanencia en primera, es decir, esas llamadas al voto útil que tanto PP como Psoe harán en sus campañas y que nos opondrán con un ‘ni ellos saben estar juntos’. Porque si, queramos o no, hay muchos puntos de cercanía, y las elecciones del año que viene hay que plantearlas en positivo. El NO me suena a la bola negra de los piratas.
    Así que yo estoy por el acercamiento, la negociación, ya. Las municipales están demasiado cerca. Y otra cosa es que se consiga o no, ¿Que no hay posibilidad, que se encastillan o nos encastillamos, que es incierta la semejanza? Dos no se pelean si uno no quiere, y tampoco se coaligan. No pongamos puertas al campo porque yo conozco a mucha gente que nos ha votado y que ahora se plantean votar a C’s y ¿por qué? Quizá encuentran algo que nos falta, pero lo cierto es que hay muchos votos que podemos perder y ya sabemos cómo funciona nuestro sistema electoral.
    Yo sólo pido, quiero y deseo, avanzar. ¿Soy heterodoxo?

  2. Antonio Valverde dijo:

    Después de una lanza rota y la vajilla de diario hecha trizas por la violenta reacción de unos pocos de nuestros susodichos ilustres, que han transformado en grave crisis interna y en público lo que no me parece más que un educado desliz, opino que lo mejor sería pasar a la trastienda y poner las barbas y trenzas a remojar en la reunión del sábado 6 donde es necesario que todos vuelvan a comportarse civilizadamente y que no cometan un error irreparable en tan poco tiempo como tenemos para ser juzgados en las urnas.
    Queda muy poco tiempo, la trayectoria descendente actual está clara. Repetir el éxito de 2011 es insuficiente. Hay que duplicarlo… En mi opinión se está apuntando bajo…Creo que el debate debería ser: “Propuestas para la definición de una estrategia con la que alcanzar un éxito suficiente en la elecciones de mayo y noviembre 2015”, y pedir ideas a todos los afiliados a través del “área privada”. Algunas de ellas pueden ser brillantes y realizables simultáneamente. Entre ellas puede que se “sugiera” lo de C’s con matices, pero puede haber otras muchas para ser debatidas por y donde corresponda…en breve plazo. Y el aporte libre de esas ideas sería una inyección del entusiasmo que pareciera se está desinflando y su debate interno pero transparente sería un ejercicio de humildad ejemplar.

  3. Pilar dijo:

    Soy de las que dice Ernesto: votante de UPyD y de C’s (en las Europeas no os voté, por ejemplo, a pesar de que sigo creyendo en el proyecto como demuestra que continúe afiliada)

    La verdad es que que UPyD empieza a parecer un partido viejuno, como diría el Cantó… y lo que es más peligroso, habiendo conseguido Grupo Parlamentario propio, parece que han alcanzado su meta. A mi, ahora mismo, me ilusiona más C’s y me parecen más pragmáticos (que no sólo de ideas vive el hombre) aunque reconozco que los mejores programas políticos son los de UPyD

    Rosa es Rosa y Albert es Albert. Son diferentes, ni mejores ni peores, simplemente diferentes y curiosamente se podrían complementar bien: por edad, por “procedencia política”, por estilo oratorio… y creo que llegará un día en que Albert dejará de buscar a Rosa y será Rosa la que suspire por Albert (dios, parece que esté hablando de una relación de quinceañeros)

    Y es más, para los que nos hartamos, no ahora si no hace más de 10 años, del “bipartidismo imperfecto”, Podemos es realmente una opción: a mi me da miedo lo escrito, en la mayoría de los casos porque no sirve de nada, pero en este caso, con Podemos, creo que lo escrito tendrá un gran peso… si no fuera por eso y porque aunque poco me sigue importando algo España, creo que me plantearía votarles… conozco a muchísima gente que proclama sin tapujos que les va a votar y os aseguro que son votantes impensables de Podemos: con buen nivel de renta, con estudios superiores, sin problemas de desahucios ni desempleo, ¡y con hijos pequeños! Cuando les veo y hablo con ellos me doy cuenta de que el análisis realizado por Alex es totalmente acertado y sólo falta añadir que Podemos fagocitará a IU

    Buena suerte en las Autonómicas y las Municipales (la vais a necesitar)

    • alexroa dijo:

      Gracias, Pilar. Tienes mucha razón en todo lo que dices, sobre todo en que vamos a necesitar suerte en las próximas elecciones. Encantado de leerte por aquí de nuevo.

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