Jornadas de Gijón: Pensando un país y repensando un partido


fotoJornadas2014

El pasado fin de semana, del 19 al 21 de septiembre, han tenido lugar las quintas Jornadas de Gijón, que en realidad son las terceras, ya que las dos primeras se hicieron en Llanes, allá por los inicios la andadura de UPyD, en 2008 y 2009, pasando en el año 2010 a celebrarse en su actual ubicación, la Universidad Laboral de Gijón, repitiendo en el año 2011 y, tras dos años de pausa, volver al mismo lugar en este año 2014, bajo el título Piensa un país.

Y eso es justamente lo que hemos hecho, pensar un país, pensar en cómo queremos que sea España; en qué organización territorial nos parece la mejor y en cómo han de financiarse las distintas regiones; en qué sistema fiscal es el más adecuado para que se pueda considerar justo y eficaz; y en cuál ha de ser el lugar que nuestro país ocupe en Europa, en esa Europa de la que los de UPyD somos firmes defensores pero cuyas instituciones y procedimientos queremos reformar, lo mismo que queremos hacer en nuestro país. Durante las Jornadas de Gijón hemos reafirmado nuestra vocación reformista, europeísta y orientada a la consideración y puesta en valor de la ciudadanía como eje principal de la acción política, sea la ciudadanía española o la europea, algo que nos diferencia con claridad de aquellos otros partidos políticos que empeñan sus fuerzas en la destrucción de España o en la demolición de la Unión Europea. O, peor aún, de modo por completo absurdo, se empeñan en destruir España al tiempo que pretenden seguir formando parte de Europa.

Hemos pensado mucho en nuestro país, en efecto, pero también ha habido ocasión de pensar en nuestro partido, de repensarlo más bien. Pues han sido varios los ponentes que, no siendo afiliados de UPyD, han abogado por la conveniencia e incluso la necesidad de que nuestro partido se una al partido Ciudadanos para defender de modo conjunto aquello en lo que ambos creemos o decimos creer: una España de ciudadanos libres e iguales. Y no es que esas opiniones nos pillen por sorpresa, ya llevamos un tiempo escuchándolas desde muy distintos orígenes, algo que algunos han achacado a una conspiración, que de ser cierto sería muy de amplio alcance, pues estaría implicada hasta mi Señora Madre que opina que “deberíamos juntarnos los dos partidos y que ese chico tan majo, Albert, me gusta mucho más que Rosa, que ya se podría jubilar, pero eso sí, a ver si se acuerda de peinarse, Albert, no Rosa”.

Y no me han parecido opiniones en absoluto desdeñables las de estos ponentes, polítólogos, catedráticos de Economía o de Derecho, o expertos en comunicación, pues mostraron tener un visión más amplia que la de los ponentes que eran altos cargos orgánicos o públicos de UPyD. O, si no más amplia, que en UPyD tenemos gente muy preparada y experimentada, una visión que observa la realidad política desde ángulos diferentes a los que acostumbramos a usar quienes nos dedicamos a ella de modo práctico y partidista, algo que condiciona y limita.

Que la política partidista condicione y limite es algo que creo incuestionable, ni bueno ni malo, una realidad que se compensa con el hecho de que la mejor herramienta para llevar a cabo la acción política (y en España de modo casi exclusivo) son los partidos políticos. Así que una cosa va por la otra. Simplemente hay que saber reconocer esa realidad y ser capaces de darse cuenta de cuándo la herramienta que es un partido político no funciona tan bien como debería, y tomar las medidas necesarias. UPyD ha estado en vanguardia de la política española durante sus primeros 4 ó 5 años de vida, pero en los últimos dos años, incluso sólo en el último, ha perdido fuelle claramente, y son otros los que han pasado al primer plano. Esto no implica que UPyD esté al borde de la desaparición, como algunos gustan de proclamar de modo un tanto agorero y hasta apocalíptico, pero sí que ha de repensarse como partido y decidir qué es lo que mejor le (nos) conviene. Precedentes hay varios en la política española de los últimos 40 años, desde la refundación de Alianza Popular en 1989, convirtiéndose en el Partido Popular, una vez que se comprobó que no era posible romper el “techo de Fraga”, a partir de entonces en el cargo honorífico de Presidente Fundador, a la integración del Partido Comunista en 1986 en una amplia plataforma conocida como Izquierda Unida, muy exitosa durante los años en que Julio Anguita estuvo al frente.

En el primer caso se buscaba crear un partido que pudiera representar a todo el electorado conservador español no nacionalista periférico, y se puede decir que se consiguió lo que se deseaba, pues desde entonces el Partido Popular ha ganado tres veces las elecciones generales, en dos ocasiones por mayoría absoluta, y ha llegado a gobernar en la casi totalidad de las comunidades autónomas (en estos momentos en once de las diecisiete, más Ceuta y Melilla) y en la mayoría de las capitales de provincia y municipios de importancia. La realidad es que, en estos momentos, el Partido Popular tiene más poder del que nunca ha tenido ningún partido político en los casi 40 años de democracia, pues en los mejores tiempos del PSOE, en los años 80, lo compartía en muchos sitios con el PCE y luego con Izquierda Unida.

En cuanto a Izquierda Unida, su pretensión de unir a todas las fuerzas a la izquierda del PSOE nunca ha llegado a realizarse, y quizás sean otros los que lo consigan en un futuro próximo, aunque eso está por ver. Pero sí que consiguieron, durante los casi diez años en que Julio Anguita fue su líder, entre 1989 y 1998, tener una fuerza y una influencia considerables, llegando a tener más del 10% de los votos y 21 escaños en el Congreso.

¿Podría la unión, bajo la forma que sea, de UPyD y Ciudadanos, alcanzar esas cifras de votantes? Pues es muy posible que sí, de hecho ya ha ocurrido en las elecciones europeas, que ambos partidos han sumado casi ese 10% (un 9,67% en concreto, con proporción de 2 votos a UPyD por cada uno a C´s). Pero eso no me parece lo sustantivo del asunto, pues no se trata de sumar votos, escaños o concejales sin más. Lo esencial es que tanto UPyD como Ciudadanos tengan claro (lo mismo sus dirigentes y cargos públicos que sus militantes de cualquier rango) que son, nada más y nada menos, herramientas al servicio de la ciudadanía española. Y que aquí no se trata de repartirse cargos ni de mantener una guerra de egos entre Albert y Rosa o entre quien sea. Y si lo mejor es que ambos partidos se integren en un movimiento mayor, manteniendo o sin mantener su identidad, un movimiento que represente y defienda a esa Tercera España en la que muchos creemos y en el que no tiene por qué haber tan sólo partidos políticos (y estoy pensando en la plataforma Libres e Iguales, por ejemplo), pues así es como debería ser.

Y cuando digo “lo mejor”, no creo que haga falta aclarar que me refiero a lo mejor para España, no para UPyD ni para Ciudadanos, ni para Albert ni para Rosa. No creo que haga falta, pero por si acaso.

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5 respuestas a Jornadas de Gijón: Pensando un país y repensando un partido

  1. gregoriopintordargel dijo:

    Una vez más, mi agradecimiento por poner en común tus reflexiones. Un abrazo.

  2. Maria dijo:

    Si realmente piensas, lo que has escrito, creo que deberías seguir el ejemplo de Gallardon y dejar todos tus cargos, tu afiliación y irte a casa. No me parece normal que a un año del II Congreso, donde el 98 % participasteís a la bulgara, diciendo si a todo. De haber pérdido unas elecciones al Consejo Territorial de Madrid, lo que estáis haciendo es intentar conseguir vuestros objetivos, no los de los ciudadanos, por otros medios.

  3. Pilar dijo:

    Olé, olé y olé… Lo que más me gusta Alex es que pones al ciudadano/votante en el centro. Cuando los partidos se miran el ombligo (o el escaño, que viene a ser lo mismo) mal vamos.

    Espero poder votarte algún día para Pesidente del Gobierno: sentido común y análisis desapasionado de la realidad nos vendrían muy bien en este país y menos pensar en las consecuencias de pensar distinto y exponerlo

  4. Emilio Díaz Fernández dijo:

    Hombreee has vuelto a la política. Hace tiempo que estabas un poco liado con otros asuntos y te olvidabas de esto.
    Bss.

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